- Fallece tras ser tiroteado en Madrid un abogado de la "operación Pipol"
- Una reyerta en pleno centro de Madrid se salda con cuatro heridos
- El abogado asesinado representaba a un capo de la mafia rusa vinculado a Lukoil
- Toxo no descarta una huelga general aunque cree que ahora "no sería oportuna"
- PERFIL del nuevo líder de CCOO
- Los técnicos de Hacienda recurrirán el aguinaldo bancario ante el Tribunal Supremo
- Convocada una descarga pública de material protegido frente a la sede del PSOE
- Ignacio Fernández Toxo se convierte en el nuevo secretario general de CCOO
- De la Vega dice que no informó del aguinaldo bancario para no cansar a los periodistas
- El PP filtra que Rajoy no fue a votar porque tenía una comida con Mayor Oreja
- Toxo no descarta una huelga general aunque cree que ahora "no sería oportuna"
- El Gobierno podría presentar antes del verano una ley para el aborto libre hasta la semana 14
- Blanco confía en que Toxo "mantenga el buen entendimiento" con el Gobierno
- ANV aprueba una moción de apoyo a un etarra por la ausencia de los ediles del PSE
- Ibarretxe, ratificado como candidato, habla de defender los derechos de "todas las personas"
- Otegi aboga por "construir con paciencia" una nueva negociación con el Gobierno
- Núñez Feijóo confía en "enganchar a la mayoría" de gallegos al "proyecto" del PP
- De la Vega dice que no informó del aguinaldo bancario para no cansar a los periodistas
- El PP filtra que Rajoy no fue a votar porque tenía una comida con Mayor Oreja
- El abogado asesinado representaba a un capo de la mafia rusa vinculado a Lukoil
Columna publicada el 15-01-2006
El IPC se ha disparado en el 2005 hasta el 3,7 por ciento, el nivel más elevado de los últimos tres años. Las asociaciones de consumidores, los sindicatos, las organizaciones de trabajadores autónomos así como las organizaciones de empresarios han puesto el grito en el cielo. ¿Quién tiene la culpa esta vez? ¿El pollo? ¿Las verduras? ¿Los empresarios turísticos? ¿La consumista población? ¿El aceite de oliva?
Alrededor de ocho millones de empleados, que no cuentan con cláusulas de revisión de sueldos, han perdido una buena parte de su poder adquisitivo en 2005. Pero también lo han perdido muchos de los que tienen cláusulas y muchos españoles que no son empleados. Autónomos, jubilados, gente que vive de rentas fijas han sido expoliados una vez más. Está claro que el común de los españoles somos víctimas de este proceso pero, ¿cuál es la causa?
En un momento en el que la mayoría de la población española ha decidido reducir el ahorro y aumentar el consumo, la clase política (nacional y europea) ha mantenido artificialmente bajos los tipos de interés permitiendo una expansión astronómica del crédito. La bajada artificial de los tipos de interés hace que parezca como si la gente estuviese liberando recursos, es decir, aumentando el ahorro, para que sean transformados en bienes futuros por parte de los empresarios. Así, las empresas han interpretado que era el momento de invertir recursos para momentos futuros mientras que los consumidores están consumiendo más que nunca. Y lo que consumen no es otra cosa que esos recursos con los que las empresas creen contar. Esa descoordinación intertemporal, esa lucha por los recursos escasos motivada por el aumento artificial del crédito hace que los precios aumenten al paso que el dinero pierde poder adquisitivo.
Se trata de un cóctel molotov económico cuyos ingredientes principales son, como digo, una elevada expansión crediticia en un momento de baja tasa de ahorro. En efecto, el ahorro privado ha caído en nuestro país en más de 5 puntos porcentuales del PIB desde 1995 situándose por debajo del 20 por ciento del producto interior bruto. En cambio, el crédito al sector privado, que en la Unión Europea ha crecido en torno al 9 por ciento, creció en España algo más del 20 por ciento durante el último año. Si además tenemos en cuenta que esta expansión del crédito está estrechamente vinculada en nuestro país al sector inmobiliario (compuesto por el crédito a hogares para la adquisición de una vivienda, el crédito a constructores y el crédito a promotores inmobiliarios que, sumados, representan el 65,8 por ciento del crédito de las cajas de ahorro y el 52,2 por ciento del de los bancos), un sector en el que los bienes que se adquieren suelen servir de garantía y en el que más de uno pensamos que los precios están sobrevalorados, el cóctel no puede tener más ingredientes que garanticen un desenlace lleno de suspense en el que la víctima somos los ciudadanos.
Gabriel Calzada Álvarez es representante del CNE para España y presidente de Instituto Juan de Mariana

La Ilustración Liberal
Móviles & PDA
Email gratuito
Amor y amistad
Cursos y masters
