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LOS LIBROS DEL DíA

Recomendados en Libertad Digital

Esta semana, las recomendaciones de Libertad Digital llevan nombre de literatura francesa, la que escribió Rimbaud. A su alrededor hay todo un mundo que descubrimos en un paseo apasionante por la “leyenda” de este mito viviente. Además son una invitación a repasar el pensamiento de todo un siglo a través de sus principales personajes.

Varios autores
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LUNES: VIDA DE POETA por Julia Escobar

Arthur Rimbaud es uno de esos autores más conocidos por su vida que por su obra, ambas enmascaradas tras los “aires de leyenda” que le han convertido en un mito viviente. El autor de El barco ebrio, Vocales, Una temporada en el infierno e Iluminaciones sigue encarnando, más que ningún otro —más incluso que Lautréamont— al poeta inconformista y maldito, a la esencia misma de la poesía y de lo que el común de los mortales suele conocer como “vivir poéticamente".

En Rimbaud fils, Pierre Michon se acerca a la vida y a la obra de este poeta con la conciencia muy clara de estar contribuyendo a aumentar el ya abultado corpus en torno a la vida y obra de uno de los grandes profetas de la literatura, pero contento de ello, como si, en la actualidad, no pudiera haber otro tipo de dedicación a la escritura más que el “comentario del comentario” del Libro, o de lo que en esta obra él llama “La Vulgata”, es decir Una temporada en el infierno.

Michon, con una perspectiva totalmente literaria, se acerca a ciertos episodios de la vida de Rimbaud a través de esos personajes secundarios que, como dice el autor, sólo parecen haber existido para dar la réplica al genio, y cuyas vidas, a pesar de haberse desarrollado con independencia de la suya, parecen haberse quedado congeladas para siempre en esos años, días o minutos en que jugaron un papel en la vida más importante del gran hombre.

Empieza con Vitalie Cuif, la madre de Rimbaud, una figura tremenda y contradictoria; sigue con Izambard, su profesor de retórica, quien nunca hubiera soñado sobrevivir a su época y al que Michon presenta eternamente joven, siempre enseñando literatura a Rimbaud. Tampoco el gran poeta de la época, Thédore de Banville, habría sido nada más que un nombre relegado a enciclopedias del pasado, de no haberse dignado Rimbaud dirigirle cartas de adolescente suplicante.

Sólo hay una personalidad no subsidiaria: el poeta Paul Verlaine, cuya obra es lo suficientemente importante como para no haberse convertido tan sólo en el amante despechado que le pegó un tiro a Rimbaud. Y, por supuesto, también están todos esos personajes de su vida africana; los que le conocieron como traficante de café, pieles y armas. Todo ello escrito en una prosa exquisitamente trabajada, que Maite Gallego, la traductora, ha conseguido transponer, con la misma exquisitez, al español castellano, que diría don Sebastián de Covarrubias.

Pierre Michon, Rimbaud el hijo, traducción de María Teresa Gallego Urrutia, Anagrama, Barcelona, 2001, 115 páginas.


MARTES: REPASO AL PENSAMIENTO DE UN SIGLO por E. B. Cohén

“Nada menos vivo hoy que la palabra viva, cuando es abandonada de sí misma”. Así dice Finkielkraut en la introducción a este libro que recoge un diálogo entre el pensador francés y su amigo quebequés Antoine Robitaille, (sorprendentemente, Robitaille no aparece en la portada de la versión española ni de la original francesa), en el que la palabra escrita mantiene la fuerza del diálogo sin que parezca elaborada, aunque para conseguirlo dice el autor que debió romper la fugacidad del decir para convertirlo en escritura. Tanto en las preguntas como en las respuestas de manera lúcida se presenta un recorrido político, social a través del pensamiento contemporáneo.

Alain Finkielkraut, dialogando también con quienes piensan el siglo (Levinas, Hannah Arendt, Milan Kundera, George Steiner, Henry James, Mario Vargas Llosa) aborda temas como la identidad, la democracia, el multiculturalismo, el nacionalismo, el progreso, incluso otros menos profundos como el caso Clinton-Mónica Lewinsky. Es en sus percepciones sobre el multiculturalismo, la democracia, las relaciones del pasado con el otro y el deseo moderno de construir un hombre libre de culpa, donde apunta un sentido profundo, consiguiendo una tensión difícil planteando el verdadero debate. Lejos de encontrar respuestas, muestra nuestras contradicciones, incluso dice rompiendo un acuerdo conveniente: “la tolerancia nuestro último tirano”. La ingratitud sería el deseo de apartarse de un pasado responsable del desastre del siglo XX. Por reivindicar al otro se pierde de vista la verdad de la obra (recuerda el comentario de Bellow: “Cuando los zulúes produzcan un Tolstoi lo leeremos”); pero la democracia es nuestra única alternativa, Finkielkraut escarba en sus silencios y grietas.

Una llamada a no olvidar, por un hipócrita deseo de ser magnánimos, lo verdadero. Se explica al señalar que el europeo no es propietario de esas obras fruto de unos pocos, no es lo mismo ser dueño que reconocer, ¿pertenecen también tal vez “al otro”? Ofrece un debate necesario pero insuficiente en su desarrollo.

Sorprende en Finkielkraut su claridad de mirada: “...la sociedad de consumo consiste en ese dispositivo en que toda realidad se ofrece para su inmediata degustación y para ser de algún modo, alimentaria”. Esa mirada que recorre Europa central, Quebec, Estados Unidos, el territorio de la lengua, la juventud, la educación. Para, en un dialogo sin concesiones, suscitar sobre todo preguntas. Quien escribió, ya hace mas de una década, el extraordinario libro El judío imaginario (atrevido, lúcido con ráfagas de brillantez y siempre cercano al humor), ha dominado su pensamiento, caminando de la mano de Levinas, para convertirse en un pensador más serio y contenido. La Ingratitud (premio Aujourd’hui) termina con una pregunta necesaria: “¿Qué queda de la grandeza, de la admiración y de todo lo que da valor a la vida?”; pero primero hay que preguntarse: ¿qué da valor a la vida?

Alain Finkielkraut, La Ingratitud. Conversación sobre nuestro tiempo, Anagrama, Colección Argumentos.


MIÉRCOLES: UNA MIRADA AGUDA A LA HISTORIA DE EEUU por César Vidal

Aunque Paul Johnson no pertenece al gremio de los considerados historiadores profesionales, puede decirse sin exageración que a él se deben algunas de las obras históricas más interesantes de las últimas décadas. Gracias a él, hemos descubierto la siniestra realidad de los intelectuales o los inicios del mundo moderno y hemos recibido notables síntesis sobre la historia de los judíos o del cristianismo. En buena medida, puede afirmarse que Paul Johnson constituye una magnífica garantía de calidad historiográfica y de originalidad de planteamientos. Estas dos características aparecen de una manera sobresaliente en su última obra, dedicada a historiar la trayectoria de los Estados Unidos.

Para muchos que creen conocer la historia del coloso americano la obra de Johnson resultará extraordinariamente iluminadora. Aprenderán, por ejemplo, que la independencia de Estados Unidos vino impulsada por un fenómeno espiritual denominado “Gran Despertar” que proporcionó todo un entramado ideológico a la futura nación alimentado por raíces hundidas en diversas confesiones protestantes. Asimismo se sorprenderán sabiendo que la guerra civil norteamericana —de la que, verdaderamente, surgió Estados Unidos como nación— apenas afectó a millones de estadounidenses que se habían fijado en el oeste o que seguían viviendo tranquilamente en un este no alcanzado por la guerra. Pero, sobre todo, captarán hasta qué punto los idolatrados años sesenta no fueron la época dorada de la que tanto y tan papanatescamente se habla, sino el inicio de una época en la que los “progres” crearon inquisiciones mediáticas y políticas mediante las que ningunear y crucificar a los partidarios de valores tradicionales como la familia, el trabajo bien hecho o el ahorro. La familia Kennedy —a la que algún sólido comentarista definió como los Borgia apoderándose de una ciudad tranquila— fue tan sólo un paradigma de esa nueva época de disolución social que comenzó entonces y que aún no ha concluido.

Sin embargo, los datos que aporta —y demuestra Jonson— son impresionantes. Así nos enteramos de que las mujeres han conseguido la igualdad legal no gracias al movimiento feminista sino a pesar suyo; que los movimientos antiabortistas han sido el equivalente en las últimas décadas a los movimientos antiesclavistas del siglo XIX logrando una reducción notable en el número de abortos practicados o que las medidas de “discriminación positiva” para ayudar a ciertas minorías étnicas o a ciertos grupos sociales no han funcionado. Estos y otros aspectos llevan a pensar en las enormes posibilidades de reacción que Estados Unidos ha tenido —y tiene— a lo largo de su Historia para resolver problemas difíciles. El texto —extenso pero sin un gramo de grasa— provocará ronchas pero es lo menos que debería esperarse de un libro repleto de datos e inteligencia.

Paul Johnson, Estados Unidos. La historia, Javier Vergara, Madrid, 879 páginas.


JUEVES: SALVAR EL MAR por Sagrario Fernández-Prieto

Dentro de la línea SM Saber, la citada editorial inicia una nueva colección bajo el epígrafe “Cuida tu Mundo”. Su procedencia, Dorling Kindersley, líder en libros de referencia, supone un sello de garantía que se confirma al leer la obra. Las enciclopedias visuales se pusieron de moda hace unos años, en un hábil intento de acercar este tipo de libros a un público infantil acostumbrado a los nuevos medios de comunicación. En estos medios, la información entra directamente por los ojos y debidamente fragmentada, conseguir lo mismo en un libro es un reto que han llevado a cabo las grandes editoriales europeas y americanas, con esta prestigiosa casa inglesa a la cabeza.

Sus llamativas ilustraciones a partir de excelentes fotografías hiperrealistas —el archivo fotográfico de la Dorling es solicitado por investigadores de todo el mundo— que se completan a veces con gráficos y dibujos, la dosificación de la información en bloques temáticos que a su vez se dividen en cortas pero densas y claras explicaciones, los mensajes fundamentales destacados con diferentes recursos gráficos se utilizan en esta ocasión para zambullir al lector en el apasionante mundo de los océanos. Desde el efecto devastador de los huracanes a la vida de las ballenas, pasando por las diferentes formas de explotación del mar o la detallada agenda de un día en la vida de un biólogo marino, todos los aspectos de la vida marina se tratan con agilidad en este libro que sorprende a un adulto por la cantidad de información que aporta y que un chico de diez o doce años convertirá en su compañero inseparable durante varios días.

El mensaje ecologista de la colección se transmite de forma tan efectiva que, una vez leído el libro, la preocupación por el estado del mar pasa a formar parte de los intereses del lector y es posible que convierta en propia la declaración de la doctora en Biología Marina que inicia el libro: “Si el mar enferma, nos afecta. Si se muere, nosotros nos morimos. Nuestro futuro y el de los océanos van de la mano”.

Martyn Bramwell, Alerta, océanos, Editorial SM, Madrid 2001, 60 páginas.


VIERNES: ERRORES FUTUROS por Antonio López Campillo

El profesor de Miguel hace en esta obra un trabajo de educación ciudadana importante. Toca en las “Profecías que no se cumplieron” todo un conjunto de trabajos donde se ha intentado satisfacer ese deseo, tan generalizado, de conocer el futuro que va de las predicciones demográficas, las económicas, las tecnológicas, las políticas.., en una palabra no deja profeta con cabeza.

Empieza con un análisis de las razones por las que el siglo XX ha sido tan aficionado a las profecías, poniendo de relieve que los autores, los “profetas”, curiosamente se basan, por lo general, en algo tan diferente del futuro como es el pasado. Se basan en la historia, y el autor nos indica que en esto está el tono “científico” de muchas profecías del siglo XX. Desarrolla una terminología del conocimiento futurológico, que el autor humildemente califica de provisional, pero que es de gran utilidad para el lector y además es acertada. Pasa, en el capítulo tercero, a darnos las razones de por qué se han equivocado los profetas. Y armados con estas informaciones se centra de lleno en un repaso, excelente, de las diferentes profecías con las que nos han tratado de “iluminar”.
Los incumplimientos de las profecías hacen sonreír, lo que da un tono alegre a este libro. Se abordan profecías de españoles y de extranjeros y todos tienen en común el no acertar. Este libro es una alerta, y no una profecía, útil para los futuros lectores de libros sobre “lo que viene”.

Cuando aborda las profecías sobre las técnicas del futuro es cuando se da el lector cuenta de que el futuro, en el mundo técnico, no se produce como una simple extrapolación de lo que hay hoy. Los autores de esos anuncios del mañana eran, casi todos, unos técnicos bien enterados de lo que se hacía en el mundo de la ingeniería. Y lo mismo sucede con la ciencia, en este caso lo imprevisible del hacer científico queda demostrado, precisamente, por los trabajos de los previsores del futuro del saber científico.

Si eso sucede con saberes que parecen estar sometidos a leyes “científicas”, se pueden imaginar lo que acaece con la economía, la sociología o la política. Es decir, que todo el hacer humano, contra lo que piensan algunos, es impredecible. Por suerte. El libro del profesor de Miguel es testimonio, serio y riguroso, de que aún nos queda la esperanza. El futuro, lo demuestran los incumplimientos de las profecías, no está escrito ni en las estrellas ni en las ciencias ni en las técnicas. La lección del profesor de Miguel es clara. El futuro es incierto, y es incierto por depender de nosotros.

Libro a leer y releer. Gracias profesor.

Amando de Miguel, Las profecías no se cumplieron, Ediciones Nobel. Oviedo 2001, 270 páginas. Premio Internacional de Ensayo Jovellanos 2001


Todos estos libros están disponibles en la Tienda de Libros de El Corte Inglés
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