
Es fácil saber por qué van a tener éxito: simplemente porque son independientes, se van a salir del guión oficial y no van a ser políticamente correctos. En resumidas cuentas, van a hacer algo diferente.
Hace poco fui invitado a visitar las nuevas instalaciones de Libertad Digital. Lo cierto es que si no me hubieran invitado me hubiera presentado de igual manera pues, como dice el dicho, donde hay confianza da asco. Tenía que satisfacer la curiosidad que me estaba corroyendo: tenía que ver cómo están montando la tele que va a traer por la calle de la amargura a los progres de este país.
El olor a nuevo mareaba, todavía había cables por los suelos, muchos ordenadores estaban sin desempaquetar, pero lo más importante ya está funcionando. Me impresionaron bastante los platós, las cámaras robotizadas, el sistema de iluminación y las cabinas de edición, sonorización y post-producción; todo eran orgías de Avids y fibra óptica. Creía que el proyecto estaba mucho más verde que el croma del plató, pero ahí estaba todo el equipo trabajando a plena máquina. Me llamó poderosamente la atención el buen ambiente de trabajo que hay y la calidad humana y profesional de todo el personal.
La verdad es que soy uno más de los que se mueren porque alguien pulse ya de una vez el "botón rojo" para que la televisión empiece a emitir, pero después de lo que he visto no creo que les falte mucho, así que tengan paciencia.
En el viaje de vuelta a casa me puse a meditar sobre todo lo que había visto y pensé: ¿por qué fracasan las televisiones en España? Somos más de cuarenta millones de habitantes y tan sólo la ven con frecuencia cerca de cuatro millones. Tras muchos años, el monopolio de Polanco tan sólo ha conseguido abonar a dos millones, cuando en otros países esa cifra se multiplica varias veces. Es un fracaso cuyo motivo es bien sencillo: vivimos en un invierno mediático dominado por el pensamiento único que abandera la ideología de lo políticamente correcto o, simplemente, la izquierda más rancia, cansina y trasnochadamente progre. Si no fuera por la "mosca" no sabría diferenciar el canal que estoy viendo. Siempre es la misma basura y aún cantan victoria si alcanzan un 19% del Share o cuatro millones de espectadores. Seguramente por eso el mercado español del videojuego es uno de los más importantes del mundo; aquí no hay quien vea la tele.