- Agrio debate entre Rosa Díez y Salgado: "¿Habla usted de la galería de tiro, quizá?"
- Mariñas deberá indemnizar a Norma Duval tras afirmar que era lesbiana
- Gabilondo critica que los "cachorros de Aznar" pregunten por los vuelos de la CIA
- ESCAÑOS VACÍOS PARA ROSA DÍEZ, por Mercedes R. Martín
- Juande Ramos deja fuera a Casillas de su primer once en el Real Madrid
- ¿Hacia un nuevo dólar? La Fed quiere emitir deuda propia al margen del Gobierno
- Detectives de la SGAE se infiltran en asociaciones anti canon para vigilarlas de cerca
- Mayor no acude a las reuniones programadas tras su charla con Rajoy
- Rosa Díez a Zapatero: "Su política en Educación merece un enorme suspenso"
- La menopausia, un fenómeno que sólo afecta a las mujeres y a las ballenas asesinas
- Otra vez los eufemismos: "Que el bisturí no roce el corazón del pluralismo"
- Agrio debate entre Rosa Díez y Salgado: "¿Habla usted de la galería de tiro, quizá?"
- Gabilondo critica que los "cachorros de Aznar" pregunten por los vuelos de la CIA
- Moratinos dice que la ONU amparaba las escalas autorizadas por Aznar
- ¿Está todo el PP a favor del acercamiento al País Vasco del asesino de Goyo Ordóñez?
- Mayor no acude a las reuniones programadas tras su charla con Rajoy
- El etarra Aitzol Iriondo se orinó en los pantalones cuando estaba siendo detenido
- Chacón anuncia la supresión del límite de 3.000 soldados en el exterior
- Zapatero llama "radical" al PP por pedir la disolución de los ayuntamientos de ANV
- Rosa Díez a Zapatero: "Su política en Educación merece un enorme suspenso"
Columna publicada el 11-09-2005
Rafael de Casanova seguía allí, donde siempre, en la calle Ali-Bey, subido en su pedestal. Como todos los días, miraba con semblante perplejo hacia el logotipo La Caixa que cae justo enfrente de su estatua, esa estrella azul de cinco puntas con las dos salpicaduras en amarillo y rojo, la estilizada deconstrucción de la bandera independentista que diseñara Joan Miró a mayor gloria de las OPAS de Fornesa. Sin embargo, había mucha menos gente que otras veces. Sobre todo, se notaba la ausencia de los convergentes, que madrugaron para tomar las mejores posiciones en el Parque de la Ciudadela, el otro escenario de la liturgia patria.
Y es que tenían prisa por silbar a Maite Martín, la cantaora flamenca que iba a profanar la ceremonia institucional soltando unos quejíos en el idioma del invasor, que sigue siendo –hay cosas que no cambiarán nunca– el de esos obreros de la SEAT que aún recuerdan a José Montilla trabajando a su lado en la cadena de montaje del seiscientos. Luego, tras los pitidos, los dirigentes del tripartito y de CiU se reconciliarían en una ovación unánime. Sería al sonar las letanías indubitadamente catalanas de la plegaria: las letras de la mallorquina Maria del Mar Bonet y los poemas del valenciano Vicent Andrés Estellés.
Lejos del tinglado de la nueva farsa y más solo que Pujol, el pobre Casanova había de conformarse con entretener su heroico aburrimiento observando de reojo el tenderete de catecismos nacionalistas. El que, como es tradición, lucía más que el sol bajo la estrella de Fornesa, en la puerta de la sucursal de delante. Esta vez, los ejemplares de un sólo título ocupaban casi toda la mesa. Se trataba de Cataluña: de la identidad a la independencia, de Xavier Rubert de Ventós, con prólogo, recomendación perentoria de lectura, aplausos entusiastas y loas genuflexas de su íntimo amigo y confidente, Pasqual Maragall i Mira.
Otra paradoja del Oasis: mientras Carod volvía a exigir silencio en la Ciudadela, Pasqual hablaba por los codos ante el atónito Rafael: “Independicémonos y entenderán que somos una nación, por fin. Ironía mortífera. Tremendamente efectiva para conseguir lo que yo quiero conseguir y Xavier Rubert de Ventós ya da por imposible: convencer a España de su miopía”. Y apostillaba su alter ego: “Nosotros no nos tenemos que enredar con las palabras. ¿Método?: poco a poco. ¿Nombre?: cualquiera, aunque fuera Autoridad Catalana (tal como se dice todavía Autoridad Palestina), o quizás invertir el eslogan chino de Hong Kong: un sistema, dos naciones (...) Ganar la lucha es saber absorber la energía del otro. Para pelearse es preciso comenzar por abrazarse”.
José García Domínguez es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

La Ilustración Liberal
Móviles & PDA
Email gratuito
Amor y amistad
Cursos y masters
