- Agrio debate entre Rosa Díez y Salgado: "¿Habla usted de la galería de tiro, quizá?"
- Mariñas deberá indemnizar a Norma Duval tras afirmar que era lesbiana
- Gabilondo critica que los "cachorros de Aznar" pregunten por los vuelos de la CIA
- ESCAÑOS VACÍOS PARA ROSA DÍEZ, por Mercedes R. Martín
- Juande Ramos deja fuera a Casillas de su primer once en el Real Madrid
- ¿Hacia un nuevo dólar? La Fed quiere emitir deuda propia al margen del Gobierno
- Detectives de la SGAE se infiltran en asociaciones anti canon para vigilarlas de cerca
- Mayor no acude a las reuniones programadas tras su charla con Rajoy
- Rosa Díez a Zapatero: "Su política en Educación merece un enorme suspenso"
- La menopausia, un fenómeno que sólo afecta a las mujeres y a las ballenas asesinas
- Otra vez los eufemismos: "Que el bisturí no roce el corazón del pluralismo"
- Agrio debate entre Rosa Díez y Salgado: "¿Habla usted de la galería de tiro, quizá?"
- Gabilondo critica que los "cachorros de Aznar" pregunten por los vuelos de la CIA
- Moratinos dice que la ONU amparaba las escalas autorizadas por Aznar
- ¿Está todo el PP a favor del acercamiento al País Vasco del asesino de Goyo Ordóñez?
- Mayor no acude a las reuniones programadas tras su charla con Rajoy
- El etarra Aitzol Iriondo se orinó en los pantalones cuando estaba siendo detenido
- Chacón anuncia la supresión del límite de 3.000 soldados en el exterior
- Zapatero llama "radical" al PP por pedir la disolución de los ayuntamientos de ANV
- Rosa Díez a Zapatero: "Su política en Educación merece un enorme suspenso"
Columna publicada el 15-04-2005
De vez en cuando, uno se acordaba de aquel fulano discípulo de Chauchescu que andaba por los saraos de Madrid con Felipe González, después de haberle pegado unos tiros a su maestro. Sí, aquel Petre Roman de pulsera grabada, sorbo fácil, sortija generosa, patilla inabarcable, Winston entre los labios, calcetín siempre blanco, peine en ristre y pistolón sobaquero. Rememorando a ese sujeto que acabaría de primer ministro en Rumania, se sosegaba en la certeza de haberlo visto todo ya. Eso creía uno hasta ayer mismo, cuando súbitamente se le apareció en el Telediario un tal Abel Prieto, ministro de Cultura del Partido Comunista de las Tierras Cubanas. Y es que a este Prieto hay que observarlo con calma, antes de salir corriendo. Porque uno entiende que en un Estado jinetero, en el que el Gobierno no sólo chulea a la sociedad sino que se ha convertido en el mayor proxeneta del país, los macarras viajen en coche oficial. Pero hasta en lo del rufianismo hay categorías, y la estampa de ese Caín de playa es para alquilar sillas, como dicen en Cataluña.
Pues, bien, se nos planta el excelentísimo camarada Makinavaja en la Casa de América, y lo primero que suelta es que Raúl Rivero es “un gusano” que tiene suerte porque no lo han asesinado en una cuneta. Y mientras, Carmen Calvo, cual mariposa deslumbradita con los destellos del diente de oro de ese galán habanero, asintiendo alelada a la catarata de antianglicanismos del lustroso baranda caribeño que el destino había colocado a su vera. “¡Más madera!”, parecían exigir los ojillos chispeantes de la Calvo al bronceado melenas, al tiempo que, en el otro extremo de la ciudad, Zetapé le ponía una merienda al asesinable.
En este asunto, lo del individuo que ha enviado Castro para sacarle nuestro dinero a la Calvo, no hace falta explicarlo, por la sencilla razón de que ya lo hizo Lombroso en su día. Lo de Rodríguez, tampoco; porque, aquí, todo el mundo conoce la filmografía de Groucho Marx y recuerda aquel aforismo suyo, la piedra sobre la que sus seguidores edificarían su Iglesia: “Éstos son mis principios. Sí a usted no le gustan, tengo otros”. Y lo de los demás, lo del idiota moral colectivo que responde por el genérico los progresistas, simplemente, no tiene explicación. Ni remedio. El bloqueo mental de la izquierda española frente a la cleptocracia criminal que regenta un prostíbulo flotante en lo que fuera el tercer país más próspero de América, es patológico e incurable. No hay nada que hacer, el Gran Chulo los fascina, no lo pueden evitar. De ahí que por las amplias avenidas de su mala conciencia revolucionaria sigan entregados a hacer la calle para él. Y así, hasta que la muerte los separe. ¿Verlo todo? Aún no hemos visto nada.
José García Domínguez es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

La Ilustración Liberal
Móviles & PDA
Email gratuito
Amor y amistad
Cursos y masters
