- Agrio debate entre Rosa Díez y Salgado: "¿Habla usted de la galería de tiro, quizá?"
- Mariñas deberá indemnizar a Norma Duval tras afirmar que era lesbiana
- Gabilondo critica que los "cachorros de Aznar" pregunten por los vuelos de la CIA
- Juande Ramos deja fuera a Casillas de su primer once en el Real Madrid
- ESCAÑOS VACÍOS PARA ROSA DÍEZ, por Mercedes R. Martín
- ¿Hacia un nuevo dólar? La Fed quiere emitir deuda propia al margen del Gobierno
- Emilio J. González: La catástrofe total de Zapatero
- Detectives de la SGAE se infiltran en asociaciones anti canon para vigilarlas de cerca
- Rosa Díez a Zapatero: "Su política en Educación merece un enorme suspenso"
- Mayor no acude a las reuniones programadas tras su charla con Rajoy
- Otra vez los eufemismos: "Que el bisturí no roce el corazón del pluralismo"
- Agrio debate entre Rosa Díez y Salgado: "¿Habla usted de la galería de tiro, quizá?"
- Gabilondo critica que los "cachorros de Aznar" pregunten por los vuelos de la CIA
- Moratinos dice que la ONU amparaba las escalas autorizadas por Aznar
- ¿Está todo el PP a favor del acercamiento al País Vasco del asesino de Goyo Ordóñez?
- Chacón anuncia la supresión del límite de 3.000 soldados en el exterior
- Mayor no acude a las reuniones programadas tras su charla con Rajoy
- Rosa Díez a Zapatero: "Su política en Educación merece un enorme suspenso"
- "El Gobierno no ha hecho nada para frenar el paro y Corbacho no lidera la situación"
- La pobreza aumenta en Extremadura, y Andalucía tardaría 65 años en erradicarla
Columna publicada el 29-04-2005
Más de mil barceloneses pernoctan desperdigados en hoteles desde hace tres meses porque un fallido túnel de maniobras que nunca debió perforar el Carmelo provocó la ruina de sus casas. El buen alcalde Clos, anestesista de profesión y organizador de abstrusos eventos por vocación, conjurará la desgracia abriendo generoso las puertas del Palacete Albéniz, no a los afectados, sino a los funcionarios municipales que con raro tino, humanidad y eficiencia, han gestionando la crisis. La fiesta la pagaré yo.
En ese mismo edificio neoclásico, sito en Montjuic, que tantas veces ha alojado al Rey de España, se celebró hace muchísimo tiempo (tanto que se pierde en la oscuridad del olvido: cuatro meses) el último Consejo de Administración de un formidable acontecimiento que cambió el mundo y que recibió el nombre de Fórum Universal de las Culturas. Allí destacó Clos “la fortaleza de la candidatura coreana” de cara a la organización de la tercera edición (2011) de la cosa. Allí se vanaglorió de un cierre financiero sin déficit que algún día se estudiará en las mejores escuelas de negocios. Allí le cupo el honor de pasar la última página a un abrazo de civilizaciones que, a diferencia de los coreanos, los barceloneses –puntillosos y aguafiestas, pero dóciles– decidimos borrar de nuestra memoria sin haberlo comprendido.
Qué mejor marco para que el tripartito y sus subordinados celebren la feliz circunstancia de existir, de ser. A fin de reforzar su alborozo ontológico, propongo que se amenice el festejo (entre cascotes de atrezzo, grutas subterráneas de cartón piedra cedidas por el Parque de Atracciones para la ocasión y un sistema sensorround al modo del que se estrenó en los setenta en la película Terremoto) con una representación teatral, catártica y metapolítica, donde unos actores subvencionados representen los hechos carmelitas. Será como aquel Hamlet espectador de Hamlet que atormentó a Borges y atribuló a Harold Bloom.
En la obra, un error humano indefinido provocará primero las grietas amenazantes y luego el derrumbe. Se suscitarán hondas cuestiones morales porque nadie tendrá la culpa de los males que el hombre sufre, y se apuntará una teodicea de lo público. Una multitud de figurantes, en el papel de vecinos, correrá y se agitará desesperada hasta que los héroes lleguen en su auxilio, los instalen en hoteles y les hablen de lo inevitable, sosegándolos. Al final, los funcionarios desfilarán bajo confetis, entre aplausos y voces de gratitud. Sonará la canción olímpica Barcelona, interpretada por el malogrado Mercury y la Caballé.
Tras la catarsis, las copas, las bromas. Qué hay de lo mío, no me llames, ya te llamaré yo, etcétera. El problema es que al salir a la noche de Montjuic pueden estar esperando a su benefactor los vecinos de verdad. Prosaicos.
Juan Carlos Girauta es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

La Ilustración Liberal
Móviles & PDA
Email gratuito
Amor y amistad
Cursos y masters
