- Agrio debate entre Rosa Díez y Salgado: "¿Habla usted de la galería de tiro, quizá?"
- Mariñas deberá indemnizar a Norma Duval tras afirmar que era lesbiana
- Gabilondo critica que los "cachorros de Aznar" pregunten por los vuelos de la CIA
- Juande Ramos deja fuera a Casillas de su primer once en el Real Madrid
- ESCAÑOS VACÍOS PARA ROSA DÍEZ, por Mercedes R. Martín
- ¿Hacia un nuevo dólar? La Fed quiere emitir deuda propia al margen del Gobierno
- Emilio J. González: La catástrofe total de Zapatero
- Detectives de la SGAE se infiltran en asociaciones anti canon para vigilarlas de cerca
- Rosa Díez a Zapatero: "Su política en Educación merece un enorme suspenso"
- Mayor no acude a las reuniones programadas tras su charla con Rajoy
- Otra vez los eufemismos: "Que el bisturí no roce el corazón del pluralismo"
- Agrio debate entre Rosa Díez y Salgado: "¿Habla usted de la galería de tiro, quizá?"
- Gabilondo critica que los "cachorros de Aznar" pregunten por los vuelos de la CIA
- Moratinos dice que la ONU amparaba las escalas autorizadas por Aznar
- ¿Está todo el PP a favor del acercamiento al País Vasco del asesino de Goyo Ordóñez?
- Chacón anuncia la supresión del límite de 3.000 soldados en el exterior
- Mayor no acude a las reuniones programadas tras su charla con Rajoy
- Rosa Díez a Zapatero: "Su política en Educación merece un enorme suspenso"
- "El Gobierno no ha hecho nada para frenar el paro y Corbacho no lidera la situación"
- La pobreza aumenta en Extremadura, y Andalucía tardaría 65 años en erradicarla
Carles Francino valora la negativa de un cómico a recibir galardón con FJL como "un acto de dignidad". Julia Otero apoya asimismo la decisión arguyendo que nuestro editor "no tiene código de conducta". Dos botones de muestra que recoge y resalta el diario dirigido por el hermano del conseller Nadal.
En realidad, aquí todos son hermanos. De algún modo turbio. Son una gran familia en la complicidad, por usar uno de los términos más socorridos y más exactos de la progresía. La difusa familia político-mediática se concreta y encarna en los Nadal, el uno al frente de las Obras Públicas (departamento, sabido es, de extraordinaria transparencia en la gestión); el otro al frente de El Periódico (medio, nadie lo ignora, de irreprochable independencia).
Si en la familia alguien desbarra, se sale en su defensa, y punto. Aunque llame puta a España y se cisque en ella en un canal público. "Todos somos Rubianes", exclama el aparato socialista. Tienen razón. Si un jugador del Barça se suma a la promoción del asesino De Juana y a raíz de ello le retiran el patrocinio, la familia se considera igualmente atacada: ¡Catalanofobia! A Cataluña, por lo visto, la representa un futbolista que despacha de esta guisa un atentado mortal: "Cuando Carrero Blanco ganó el concurso de salto de altura..." Invocan su libertad de expresión.
¿Libertad de expresión? Algunos catalanes no podemos trabajar en los medios de nuestra tierra porque no encajamos en los códigos y dignidad de la familia. Pero eso no es catalanofobia porque, para la familia, ciertos catalanes no somos catalanes. Cataluña se circunscribe a ellos. O a quienquiera que, viviendo aquí, se desmarque de España, la omita al menos, la odie, la desprecie, la insulte. Vengan entonces parabienes, risas, aplausos y solidaridad.
¿Qué somos los apestados de Cataluña? Españoles sin más, una cosa despreciable. Y el día en que ERC consiga su anhelada independencia seremos apátridas, pues lo peor de manifestarse españolista en Cataluña es el doble castigo: aquí la familia te mata de hambre y en Madrid nadie va a mover un dedo por ti. Demasiadas señales lo anticipan. Sí, seremos apátridas. A lo mejor nos vamos a Gran Bretaña en barco desde Gibraltar, como tantos doceañistas, a cultivar en vano, a solas, el sueño de nuestra España liberal.
Dan ganas de mandarlos a todos al carajo. Mientras tanto, sería deseable que la familia dejara de marear con zarandajas de códigos y dignidades. Sinceridad al menos en el odio: lo que sienten es que los patriotas pistoleros no acabaran en su día con FJL. Lo dieron tanto tiempo por muerto civil... Creyeron solventado el problema y acallada o ahuyentada la disidencia. Pero, ay, ¿qué ha pasado? Ha pasado lo que cantaba Aute: "Al mar tiré un pajarillo que maté. Al día siguiente, al borde de la playa lo encontré". O al borde del dial. De ahí la irritación.

La Ilustración Liberal
Móviles & PDA
Email gratuito
Amor y amistad
Cursos y masters
