- Agrio debate entre Rosa Díez y Salgado: "¿Habla usted de la galería de tiro, quizá?"
- Mariñas deberá indemnizar a Norma Duval tras afirmar que era lesbiana
- Gabilondo critica que los "cachorros de Aznar" pregunten por los vuelos de la CIA
- Juande Ramos deja fuera a Casillas de su primer once en el Real Madrid
- ESCAÑOS VACÍOS PARA ROSA DÍEZ, por Mercedes R. Martín
- ¿Hacia un nuevo dólar? La Fed quiere emitir deuda propia al margen del Gobierno
- Emilio J. González: La catástrofe total de Zapatero
- Detectives de la SGAE se infiltran en asociaciones anti canon para vigilarlas de cerca
- Rosa Díez a Zapatero: "Su política en Educación merece un enorme suspenso"
- Mayor no acude a las reuniones programadas tras su charla con Rajoy
- Otra vez los eufemismos: "Que el bisturí no roce el corazón del pluralismo"
- Agrio debate entre Rosa Díez y Salgado: "¿Habla usted de la galería de tiro, quizá?"
- Gabilondo critica que los "cachorros de Aznar" pregunten por los vuelos de la CIA
- Moratinos dice que la ONU amparaba las escalas autorizadas por Aznar
- ¿Está todo el PP a favor del acercamiento al País Vasco del asesino de Goyo Ordóñez?
- Chacón anuncia la supresión del límite de 3.000 soldados en el exterior
- Mayor no acude a las reuniones programadas tras su charla con Rajoy
- Rosa Díez a Zapatero: "Su política en Educación merece un enorme suspenso"
- "El Gobierno no ha hecho nada para frenar el paro y Corbacho no lidera la situación"
- La pobreza aumenta en Extremadura, y Andalucía tardaría 65 años en erradicarla
Columna publicada el 06-09-2005
Lo raro es que la voluntad de concentrar sectores estratégicos para controlarlos (también estratégicamente) viniera nada menos que en los Pactos del Tinell, los que bendijeron la coyunda de toda la izquierda catalana con el separatismo. Los que definieron al enemigo sellando el compromiso de marginar al Partido Popular en todas las instituciones, dentro y fuera de Cataluña.
Digo que es raro porque no hay forma más palmaria de reconocer lo que ahora mismo se disponen a negar uno señores que van de helipuerto en helipuerto, pasando por la sede del PSC a rendir pleitesía, pues es allí donde a fin de cuentas habita su señor. La competencia, el mercado, las juntas de accionistas y demás zarandajas liberales no atañen a La Caixa, una maquinaria tan poderosa y omnipresente que a los coleguillas les da miedo hasta nombrarla. Yo tampoco la estaría nombrando –¿para qué?– si esa inmensa entidad financiera semipública tutelada por la Generalidad no se hubiera convertido en el mascarón de proa de una nave partidaria y hostil.
Los del helipuerto de la Diagonal carecen de sentido de la realidad, cuando parecían la personificación del seny. Este golpe de mano para concentrar un sector estratégico nacional y ponerlo en manos de un gobierno autonómico de signo radical, está condenado al fracaso. Quieren que Gas Natural se trague una pieza que pesa el doble que el ofertante hostil de la adquisición; se le va a indigestar. ¿Está verdaderamente dispuesta La Caixa, que ha basado su inmenso crecimiento en el silencio y en la discreción, a ocupar todas las columnas de opinión, todas las tertulias y todos los debates políticos?
Nos cobra todo el tiempo: desde que encendemos la luz por la mañana, abrimos el grifo de la ducha, nos hacemos un café, encendemos el coche, hacemos la compra o pagamos el peaje. Nos succiona la dichosa caja desde la cuna hasta la caja. Quieren el monopolio de la energía: el Estado soltó el sector para que, unos años después, lo engulla una autonomía. ¿Para qué? La respuesta, en los pactos del Tinell.
Juan Carlos Girauta es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

La Ilustración Liberal
Móviles & PDA
Email gratuito
Amor y amistad
Cursos y masters
