Opinión
Noticias y opinión en la red
El negocio del deporte

Flor de un día o flor "estilo Muñoz"

Fue Pablo Porta quien hizo famosa la frase de que Miguel Muñoz tenía una flor en el culo. El presidente de la Federación Española quería decir con aquello que M.M. era un entrenador con muy buena suerte, aunque si el técnico madrileño viviera aún diría, chuleta como era, que "al saber le llaman suerte". Sin embargo, la frase de Porta hizo cierta fortuna en el mundillo futbolístico y, tras la victoria de España sobre Alemania en la Eurocopa de Francia'84, un periodista (probablemente alemán) sacó a colación la famosa buena suerte de Muñoz. No reproduciré íntegramente aquí, por respeto a los lectores de Libertad Digital, cuál fue la contestación exacta de Muñoz a aquel periodista, pero dijo lo siguiente: "Más vale tener una flor en el culo que una...". El resto, por decoro, lo dejo a disposición de su poderosa imaginación.
 
No recuerdo un partido con un resultado tan injusto e injustificable como el pasado derbi entre el Atlético de Madrid y el Real Madrid. Injusto porque, a pesar de que en el fútbol mandan los goles y patatín y patatán, lo cierto es que el equipo de Ferrando jugó muchísimo mejor mientras que el Real Madrid hizo de convidado de piedra durante los noventa minutos. Injustificable porque ni siquiera los futbolistas o el entrenador madridistas pudieron justificarlo, y eso aún cuando los jugadores profesionales suelen justificar todo lo que les beneficia a ellos. Iker Casillas, héroe de nuevo, no pudo más que reconocer finalmente que los colchoneros habían merecido la victoria. ¡Y después de un 0-3 en el marcador!
 
Hubo unas semifinales de la Copa de Europa entre el PSV y el Real Madrid que hicieron un daño mortal a la "Quinta del Buitre". El Madrid jugó mucho mejor que el equipo holandés, tuvo más ocasiones y sin embargo no pudo romper el empate a cero. La diferencia de juego entre atléticos y madridistas del otro día fue mucho mayor que la que hubo entre PSV y Real Madrid, y sin embargo el equipo de Luxemburgo venció contundentemente. Para entender ese partido y creerse el marcador posterior hay que ver los noventa minutos completos. Y aún así cuesta. Sin embargo, Luxemburgo podría seguir presumiendo de haber dejado a su equipo mejor que lo encontró si ahora mismo presentara su dimisión. Jugó seis minutos muy buenos y ganó, y luego jugó noventa minutos horrorosos y goleó. Ahora confiesa que la flor hay que trabajarla. Lo que yo quiero saber es si él será flor de un día o será flor "estilo Miguel Muñoz".