- Se concentran para descargar públicamente material protegido frente a la sede del PSOE
- Un pasajero se queda a vivir en Barajas porque Iberia perdió a su perro
- Una reyerta en pleno centro de Madrid se salda con cuatro heridos
- Ecclestone desvela que Ferrari recibe dinero extra desde que "compró su lealtad" en 2003
- Técnicos de Hacienda recurrirán el aguinaldo bancario ante el Supremo
- PERFIL del nuevo líder de CCOO
- Los jugadores del Murcia, intoxicados en la cena de despedida de Clemente
- Toxo no descarta una huelga general aunque cree que ahora "no sería oportuna"
- Zapatero acuerda sólo con Montilla avanzar en una nueva financiación autonómica
- Pablo Molina: Estas Navidades, siente un empresario a su mesa
- Rubalkaba usa la matanza de Bombay para atacar a Aguirre y bromear sobre sus calcetines
- Zapatero acuerda sólo con Montilla avanzar en una nueva financiación autonómica
- Aído quiere una ley del aborto "similar a la del resto de países europeos"
- Toxo no descarta una huelga general aunque cree que ahora "no sería oportuna"
- ANV aprueba una moción de apoyo a un etarra por la ausencia de los ediles del PSE
- Técnicos de Hacienda recurrirán el aguinaldo bancario ante el Supremo
- El Gobierno podría presentar antes del verano una ley para el aborto libre hasta la semana 14
- Pajín vuelve a usar a ETA para atacar a Rajoy y le pide que "recapacite" por Navidad
- Fernández Toxo dice que CCOO estará "mucho más en la calle" si es "necesario"
- Se concentran para descargar públicamente material protegido frente a la sede del PSOE
Columna publicada el 08-08-2001
Ahora, la editorial Pre-Textos nos presenta su segunda novela, El canto de la alondra, en la que nos narra la vida de una cantante de ópera (inspirada en la vida de la cantante Olive Fremstad –1868-1951–), nacida y criada en un pueblo ferroviario del Oeste americano. En este ambiente de la frontera, tan inhóspito como exultante, Thea Kronbrog, una joven de origen sueco, tozuda e inspirada, decide llevar adelante su plan de transformarse, no ya en una artista de renombre sino en el arte mismo. Lo consigue y se convierte en una estrella del Metropolitan Opera House de Nueva York.
A pesar de la evidente rudeza del entorno en que se desarrolla la infancia de Thea, y sin pretender subestimar el canto al esfuerzo y a la superación individuales –virtudes típicamente americanas– que caracteriza a esta novela, hay que tener en cuenta un dato muy significativo para comprender dicha transformación: el importantísimo papel que han tenido las iglesias reformadas en la formación musical del pueblo americano. Precisamente Thea descubre su vocación musical al amparo de la rivalidad entre los coros y los organistas presbiterianos y metodistas de su pueblo, así como en la convivencia con diferentes culturas de marcada tradición musical (emigrantes centroeuropeos, principalmente alemanes, y trabajadores mexicanos) que confluyen en la abigarrada frontera.
Hay que destacar también el aliento épico de la obra, que se corresponde con el espíritu indomable de la época retratada y que convierte a Willa Cather, gran admiradora de Walt Whitman, en una continuadora de su obra de exaltación paroxística del paisaje americano. Sus asombrosas descripciones de los abruptos barrancos y las extensas praderas nos remiten inevitablemente a los pintores americanos que retrataron la salvaje naturaleza del Lejano Oeste y que, a través de su huella en el cine del género, tanto han contribuido a alimentar la característica iconografía de lo que consideramos lo “genuinamente americano”.
Willa Catre, El canto de la alondra, traducción de Eva Rodríguez-Halffter, prólogo de José María Marco, Pre-Textos, Valencia, 2011, 536 páginas.

La Ilustración Liberal
Móviles & PDA
Email gratuito
Amor y amistad
Cursos y masters
