El mejor servicio que puede prestar Zapatero al país es convocar elecciones anticipadas para septiembre y no presentarse como candidato. Son muchos los expertos económicos que piensan que mientras ZP esté en La Moncloa no habrá confianza para que la economía se reactive.
El presidente no puede ser tan iluso de ignorar que está absolutamente cuestionado, incluso dentro de su propio partido. En estos días algunos dirigentes socialistas catalanes han manifestado que prefieren que Zapatero no acuda a la campaña electoral. Algo parecido ocurre en Castilla-La Mancha, donde Barreda procura desmarcarse del líder nacional. Es probable que, aunque no lo digan, el resto de secretarios generales autonómicos del PSOE piense lo mismo. Traer a Zapatero a dar un mitin es traer al mayor responsable de un fracaso innegable, pues las cifras de nuestra situación económica son tozudas y ya no admiten maquillajes.
¿Por qué no pasar el testigo a alguien de su partido que tenga un poquito de credibilidad? Es incomprensible que ningún socialista de prestigio tenga la autoridad suficiente para atreverse a decir a ZP lo que piensan la mayoría del PSOE. Aunque no resulte grato, hay que convencerle que tiene que descender de sus ensoñaciones a la cruel realidad. Algunas de las duras verdades que se debieran deslizar al oído de ZP son las siguientes:
Ahora suena grotesca la soflama de Leire Pajín en aquel desayuno de Europa Press. Lo que ha sido de dimensión planetaria ha sido el ridículo que ZP ha hecho como presidente y el perjuicio infringido a la imagen de España y de los españoles.
Seremos más compasivos en nuestro juicio del mandato de Zapatero si éste tiene la gallardía de afrontar su derrota con la honrosa salida de una convocatoria inmediata de elecciones generales. ZP debe ser consciente de su incapacidad para sacarnos de la crisis. Si el presidente agota su legislatura España no levantará cabeza en bastantes años, porque nuestra deuda será de dimensiones colosales y la calificación crediticia del Reino de España será ínfima.
Zapatero ya no tiene autoridad moral para pedir sacrificios porque se ha amancebado con unos sindicatos que han perdido en su alianza con el Gobierno la escasa legitimación que les quedaba. Si ZP quiere un poquito a este país, que a pesar suyo sigue siendo todavía todo su territorio, España, debe dejar su puesto a quien pueda inspirar más credibilidad. La historia será más benévola con Zapatero si tiene el generoso gesto de asumir su responsabilidad y convocar elecciones anticipadas. Estoy convencido que este adelanto lo comparten la mayoría de los españoles.