
La situación es dramática y la directora de la academia advierte: "Puede haber una fuga de talentos (sic) a Estados Unidos".
Amigos, olvídense del cambio climatérico anunciado por los calentólogos, del repunte de la inflación y de la crisis económica. La amenaza más grave que se cierne sobre España es la posible huída en masa de nuestros artistas, directores de cine y otras gentes de la cultura a los Estados Unidos de Norteamérica, despechados por el escaso interés que despierta entre nosotros la catarata incesante de obras de arte con que inundan nuestras salas de cine y de teatro.
El motivo de esta decisión sin precedentes es que los españoles somos reticentes a pagar el canon digital que Z prometió al artisteo en pago de sus favores durante la campaña electoral. Y es que a nuestros artistas no les basta con fagocitar por la jeta el dinero de nuestros bolsillos e insultarnos cuando llegan las elecciones, quieren además que les demos las gracias. Es lo que se desprende de las declaraciones de la presidenta de la academia, Ángeles González Sinde, absolutamente deliciosas, en las que ha desgranado todo un memorial de agravios contra "las gentes de la cultura". A saber:
La situación es dramática y la directora de la academia advierte: "Puede haber una fuga de talentos (sic) a Estados Unidos". En Hollywood están ya tomando las medidas pertinentes para que semejante desembarco de genialidad no sature la industria norteamericana, que aunque siempre anda necesitada de creadores españoles probablemente no pueda asumir esta avalancha de un tirón. Por otra parte, ¿imaginan lo que sería de este país si de pronto emigraran al otro lado del charco los inventores del cordón sanitario? Sólo de pensarlo le dan a uno escalofríos, así que aflojemos la faltriquera y pasemos por alto la gilipollez endémica de nuestro cine y los insultos constantes que los "creadores" dedican a quienes no piensan como ellos. Esto es ya un asunto de emergencia nacional.
Pablo Molina es miembro del Instituto Juan de Mariana.
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