- Gobernator declara el estado de emergencia fiscal en California
- Muere un joven atropellado por un conductor ebrio en el día de su cumpleaños
- Biden advierte que la economía de EEUU podría "quebrar por completo"
- Un sondeo de La Sexta sitúa a PP y PSOE en empate técnico
- Atracan un Media Markt con un bate de béisbol, un palo de golf, una maza y una pistola
- MAFO no descarta una "mayor depresión" que podría alargarse más allá de 2010
- El "hombre de Madoff" en España dice que "es una víctima más" de la estafa
- El Tribunal de Cuentas denuncia irregularidades en la gestión de los viajes del Imserso
- La Guardia Civil de La Rioja alerta de la posible venta de aceite contaminado
- Aído beneficia a un colectivo afín al PSOE en el reparto de las ayudas de Igualdad
- Rajoy imitará el eslogan de Obama en el nuevo cambio de discurso que prepara para 2009
- Un sondeo de La Sexta sitúa a PP y PSOE en empate técnico
- Aído beneficia a un colectivo afín al PSOE en el reparto de las ayudas de Igualdad
- Aguirre, a Zapatero: "Hacer un traje a medida de Cataluña es discriminatorio e intolerable"
- Zapatero se reúne con Montilla y Chaves para pactar una nueva financiación autonómica
- CiU cree que es Chaves quien marca el "límite" a Cataluña en la reforma de la financiación
- La Generalidad apuesta por instalar máquinas de preservativos en los institutos
- MAFO no descarta una "mayor depresión" que podría alargarse más allá de 2010
- El Tribunal de Cuentas denuncia irregularidades en la gestión de los viajes del Imserso
- Aído quiere una ley del aborto "similar a la del resto de países europeos"
Columna publicada el 22-06-2004
Se acercan las elecciones en Estados Unidos y el coma-andante entra en campaña. Este lunes ha vuelto a amenazar a su odiado vecino con una nueva y masiva oleada de balseros. Cada pocas semanas sale del letargo en el que vive y le enseña a George Bush la única bala que le queda en la cartuchera. Pero sólo se la enseña. No la gasta. El gobierno norteamericano ya le ha advertido de que no está dispuesto a consentir que en pocas horas miles de cubanos hambrientos alcancen las costas de Florida. Bush lo entendería como una declaración de guerra y nadie podría reprochárselo. Castro lo sabe. Y aunque es cierto que está más loco que las maracas de Machín, no lo está hasta el extremo de suicidarse. Al menos, todavía. No obstante, todo es posible cuando hablamos de un canalla que no puede ignorar que está muy enfermo y al que las vidas ajenas le importan menos que un centavo de dólar. Son muchos los que, como Huber Matos, creen que ya ha decidido morir matando después de provocar una invasión estadounidense que borre sus crímenes y fracasos. Sin embargo, transcurren los meses y no se decide a bombardear con sus rehenes las playas de Miami.
Tal vez algún día lo haga. Pero ya se demora. Se manifiesta frente a la Oficina de Intereses de Washington en La Habana, amenaza a Bush, insulta al exilio, ladra y miente; pero no se aventura a desencadenar un éxodo masivo. Y es que no sólo teme una respuesta militar estadounidense, sabe también que en el caso de que algún día decidiera pasar de las amenazas a los hechos, es probable que entre otros, su propio hermano, Jefe del Ejército y dueño del sector turístico, lo único que vale algo en Cuba, se lo impidiera. Una cosa es aplaudir sus locuras, y otra muy distinta suicidarse por ellas. Son muchos los intereses que envuelven el futuro de la isla-cárcel. Casi todos los desalmados que pueden representar algo allí parecen conformarse –bien por miedo o por interés- con dejar las cosas como están hasta que muera el coma de los mil desvanecimientos. Todos esperan el último desmayo. Pero en ningún caso estarían dispuestos a inmolarse y perder lo mucho que robaron junto al que fue su Máximo Líder y hoy no es más que un fantasma fanfarrón sólo capaz de torturar a sus rehenes.

La Ilustración Liberal
Móviles & PDA
Email gratuito
Amor y amistad
Cursos y masters
