print
Zaldívar y la disidencia cubana

Mensaje del Partido Socialdemócrata de Cuba

Este discurso irrespetuoso ante el dolor de la tragedia cubana pone al descubierto la temida realidad de que el Gobierno español parece dispuesto a aceptar el chantaje de la dictadura más antigua y despiadada que haya sufrido este Hemisferio

Víctor Llano
Imagen de archivo de Vladimiro Roca.Por su interés, reproducimos una nota de prensa divulgada por el Partido Socialdemócrata de Cuba, organización declarada ilegal por la dictadura castrista. Su presidente, Vladimiro Roca, es hijo de quien fuera uno de los líderes históricos del comunismo cubano (Blas Roca), y estuvo preso desde 1997 hasta 2002 por suscribir uno de los documentos más importantes en la historia de la disidencia interna: La Patria es de todos.
 
“Soy socialdemócrata y solidario, pero no cómplice de lo mal hecho”. Con estas palabras respondió Vladimiro Roca, presidente del ilegal Partido Socialdemócrata de Cuba, a las preguntas que le hicieran periodistas de las agencias de prensa internacionales acreditadas en Cuba sobre el discurso del embajador español en La Habana, don Carlos Alonso Zaldívar, durante la ceremonia en celebración del descubrimiento y conquista de América.
 
El discurso de bienvenida del embajador español fue una remembranza de las viejas políticas erradas que se elevaron desde el pedestal siempre detestable del orgullo imperial y que tanto daño trajeran a la relación entre la Madre Patria y los hijos de la siempre fiel Isla de Cuba.
 
Según el señor embajador, el Gobierno español considera errada la política de invitar a la disidencia cubana a sus actos diplomáticos, pero que, ante la negativa del resto de los países de la Unión Europea a cambiar dicha medida de solidaridad, no les quedó más remedio que proceder con las invitaciones.
 
Este discurso irrespetuoso ante el dolor de la tragedia cubana pone al descubierto la temida realidad de que el Gobierno español parece dispuesto a aceptar el chantaje de la dictadura más antigua y despiadada que haya sufrido este Hemisferio en toda su historia.
 
Las declaraciones del ministro Moratinos, la avalancha de nuevos inversionistas visitando Cuba y explorando nuevas formas de explotación del obrero cubano y ahora este mensaje, lanzado sin la mesura y la delicadeza del lenguaje diplomático, confirman aún más las inquietudes de un pueblo que ha sufrido ya demasiado.
 
Las palabras del embajador español provocaron la salida de la sede diplomática de la valiente Marta Beatriz Roque Cabello, así como numerosas muestras de simpatía hacia los opositores por parte de numerosos embajadores y personal diplomático presentes en la recepción.  
 
A continuación hacemos pública una carta que dirigiera el presidente del Partido Socialdemócrata de Cuba al presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, fechada en La Habana el día 7 de octubre de 2004.
 
Juan Carlos Acosta Fernández
Secretario de Internacionales del Partido Socialdemócrata de Cuba y Director Ejecutivo de Acción Democrática Cubana

 
La Habana, 7 de octubre de 2004
 
Sr. D. José Luis Rodríguez Zapatero
Presidente del Gobierno español.
 
Estimado D. Rodríguez Zapatero:
 
En primer lugar, reciba un fuerte y caluroso saludo desde esta pobre y humillada isla de parte de los socialdemócratas cubanos y en el mío propio.
 
Motiva esta carta la preocupación que ha surgido en el seno de nuestro partido y de la mayoría de las organizaciones disidentes y opositoras cubanas a raíz de las declaraciones realizadas por el canciller Moratinos en el Congreso [español] sobre la futura política del Gobierno español con respecto a Cuba.
 
Considero necesario poner en perspectiva la situación de la oposición en Cuba y la posición común de la Unión Europea (UE); creo que está bien informado al respecto, aunque las declaraciones de Moratinos parecen decir lo contrario.
 
1.- La mayoría de las organizaciones opositoras y disidentes están de acuerdo con la posición común de la UE. Dicha posición responde a que invitar disidentes y opositores al actual o a cualquier Gobierno futuro es un derecho de las sedes diplomáticas acreditadas en cualquier país.
 
2.- Existen algunos disidentes que no coinciden con esta línea, pero son una minoría dentro del amplio espectro de organizaciones opositoras existentes en nuestro país.
 
3.- Renunciar a invitarnos a las actividades para lograr un acercamiento al Gobierno cubano, el mismo que se alejó de España y la UE por su vocación represiva, antidemocrática y terrorista, sería aceptar el chantaje que ha pretendido imponer el gobernante cubano, a través de la negación de atención en las instancias oficiales a los diplomáticos de la UE, como represalia a la posición común en defensa de la democracia y los derechos humanos en Cuba; que en realidad merece la misma respuesta por parte de los gobiernos de la UE con los embajadores cubanos, aplicando el concepto de reciprocidad en las relaciones bilaterales en vez de estar pensando en recomponer unas relaciones deterioradas por culpa del Gobierno de la Isla.
 
4.- Como ex preso político y opositor, creo que ninguno de los opositores presos en la oleada represiva del año pasado recibiría con agrado que su libertad se obtenga a partir de que se haga dejación de derechos por los cuales estamos luchando y que son la causa directa de su encarcelamiento.
 
5- Según mi criterio, la política que plantea el canciller Moratinos no es nueva: ya estuvo vigente durante el Gobierno de Felipe González, y la misma fue un fracaso, como ha reconocido el propio González en declaraciones a la prensa.
 
6.- Estas consideraciones no van contra los deseos del Gobierno español de abrir vías de comunicación y diálogo con las autoridades cubanas para tratar de buscar cambios hacia la democracia y el respeto de los derechos humanos, lo cual apoyamos, pues nosotros mismos estamos a favor del diálogo y la reconciliación. Pero diálogo significa escuchar criterios opuestos a los propios y tratar de conciliar los puntos que se puedan a favor del beneficio del pueblo, lo  que, por desgracia, no es el caso con este gobierno; ya que la actitud que mantiene es de negación a aplicar cualquier tipo de medida que pueda beneficiar al pueblo, y ni siquiera respeta su Constitución y sus leyes.
 
Discúlpeme por el lenguaje tan directo y crudo utilizado, pero el tema para nosotros es de vital importancia para complicarnos con discursos diplomáticos.
 
Aprovecho la oportunidad, estimado señor Rodríguez Zapatero, para ratificarle el testimonio de mi más alta consideración y respeto.
 
Vladimiro Roca
Presidente del Comité Gestor
 
C.C: Trinidad Jiménez. Secretaria de Relaciones Internacionales del PSOE.