
Aunque desde el punto de vista humano y empresarial es un autentico drama la situación actual, desde el punto de vista de las oportunidades de inversión son épocas idílicas.
En los últimos meses se ha venido generando un intenso debate sobre si estamos ante el final de la crisis mundial o todavía quedan más aspectos negativos por verse. En mi opinión, todavía estamos bastante alejados de la recuperación económica. Quedan muchos desequilibrios por corregirse, pero a su vez, existen grandes oportunidades para ganar dinero a nivel industrial y financiero. Estas son mis razones:
Ante el escenario anterior, cabe decir que todavía nos queda por ver más malas noticias y empeoramiento económico una vez pasen los efectos derivados del fuerte empuje del gasto público.
Por ejemplo, Estados Unidos se ha gastado en el último año el 12% del PIB para sujetar a su economía, y el 75% del crecimiento económico en China se debe a la influencia del Estado. En el caso español, tendremos en este año un déficit superior al 10% debido al gasto social, pero sin que hayamos visto mejoras suficientes para dar continuidad a medio y largo plazo.
Sin embargo, una cosa es la economía y otra son los mercados. Estos no siguen la evolución de los datos económicos sino que se adelantan a ellos. Los mercados son indicadores adelantados de la coyuntura económica. Aunque se trata de conceptos similares y ciertamente vinculados, ambos llevan ciclos distintos. Por ejemplo, las bolsas empezaron a corregir en verano de 2007, en un entorno económico tan positivo que, desde el punto de vista doméstico e internacional, no se recordaban precedentes. No se entendía por qué los mercados recortaban en un escenario idílico como el que se atravesaba. Ni hoy se comprende que con la coyuntura actual los índices bursátiles hayan subido 40-60% en cuatro meses.
Aunque desde el punto de vista humano y empresarial es un autentico drama la situación actual, desde el punto de vista de las oportunidades de inversión son épocas idílicas. El stress económico, el miedo y la incertidumbre de la actual crisis mundial generan numerosas y atractivas oportunidades que no debemos despreciar. Éstas se consiguen abstrayendose del ruido mediatico diario, y teniedo perspectiva de medio y largo plazo.