- Público despide a Ekáizer, uno de sus fichajes estrella
- Cuatro sindicalistas disfrazados de médicos, entre las personas que abuchearon a Güemes
- Bayly se despide de la revista Veintitrés después de que llamara "gusanos" al exilio cubano
- Un inspector de Castilla-La Mancha obliga a entrar a la clase de EpC a niños objetores
- El alcalde de Fuenlabrada dice que la ayuda a Manjón es "un socorro ante la penuria que sufre"
- Venezuela critica al Rey por fotografiarse con directivos de medios opositores a Chávez
- Zapatero ofrece a los bancos el 5 por ciento del PIB pero deja los "detalles" a Solbes
- Un chef británico asesina a su amante homosexual y cocina su muslo en aceite de oliva
- "Zapatero y Aguirre brindan con champán mientras a mí me faltan recursos"
- La AUGC augura que 15.000 agentes participarán en la manifestación contra Rubalcaba
- Un inspector de Castilla-La Mancha obliga a entrar a la clase de EpC a niños objetores
- Zapatero ofrece a los bancos el 5 por ciento del PIB pero deja los "detalles" a Solbes
- Cuatro sindicalistas disfrazados de médicos, entre las personas que abuchearon a Güemes
- Zapatero pide a los medios que traten la crisis como "material altamente sensible"
- Público despide a Ekáizer, uno de sus fichajes estrella
- Patxi López sobre su reunión con Batasuna: "Haría lo mismo en la misma situación"
- "Zapatero y Aguirre brindan con champán mientras a mí me faltan recursos"
- Sanz teme que los diputados de UPN no acaten sus órdenes
- "La reafirmación de Patxi López nos vuelve a humillar y duele muchísimo más"
- Rubalcaba reducirá un 25% la pensión a los agentes heridos en acto de servicio
Columna publicada el 05-07-2004
Siguiendo el consejo de Aznar en la escuela de verano de la FAES, ya he reflexionado sobre la Constitución Europea. Y el resultado es que votaré no. Un no rotundo a algunos de los principios que la informan, que es tanto como un sí a los que se nos hurtan. Lamenta una legión de opinadores que en asuntos europeos, como las últimas elecciones, razonemos y actuemos en clave interna. ¿En qué otra clave habríamos de hacerlo?
La Unión, con su presupuesto gigantesco, ha sido incapaz de explicar a los ciudadanos afectados por sus decisiones qué es el Parlamento Europeo. O sea, qué no es: un parlamento. La masiva ignorancia acerca no ya de los procesos, trámites y mecanismos, sino del mero valor y significado de sus instituciones tiene culpables: las propias instituciones.
Hemos pagado a funcionarios sin cuento para que debatan, en un insomnio belga que ha durado décadas, acerca de la apasionante dicotomía approfondissement / élargissement. Presenciamos un flujo diario de mil millones de euros que van a financiar la agricultura europea impidiendo el desarrollo de los productores del tercer mundo, cuyas familias compran, cuando pueden, las frutas y hortalizas italianas o la leche holandesa en su poblado africano porque son más baratas que las que vende su vecino. Asistimos al doble juego de mantener las ventajas defensivas del vínculo atlántico mientras nuestros representantes abominan del estilo, maneras y estrategias estadounidenses (los catalanes tenemos una frase para esto: fer la puta i la Ramoneta). Le pagamos una vida de lujo a la esposa de Arafat a través de una burocracia abotargada, cobarde y envilecida que ejerce de plañidera propalestina mientras hace la vista gorda al terrorismo antisemita, engordando el atavismo contra un judío que no nos amenaza y con el que compartimos principios, valores y estado de derecho.
Enamórate
La Ilustración Liberal
Móviles & PDA
Email gratuito
Cursos y masters

