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29-05-08

El bolsillo, más ligero

"desaceleración transitoria", como Zapatero denomina a la crisis, ya ha dejado huella en el bolsillo
Agenda económica


La economía del desplome vuelve a la carga. Ahora son las ventas de pisos y la constitución de hipotecas se desplomaron en marzo casi un 40 por ciento interanual, debido a la crisis inmobiliaria, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Ésta es la noticia más destacada en la prensa económica de este jueves. Una información que da pie a Expansión a titular que "La crisis cuesta 100 euros al mes a las familias". Según este rotativo, la "desaceleración transitoria", como Zapatero denomina a la crisis, ya ha dejado huella en el bolsillo. "En los primeros cuatro meses del año, el IPC, con un repunte del 4,4 por ciento, ha anulado la subida salarial pactada en los convenios, del 3,4 por ciento. En un hogar con dos nóminas, la inflación se ha comido ya 37 euros al mes. La revisión de la hipoteca ha recortado otros 56 euros de media al presupuesto familiar. A la lista se une el fuerte repunte de carburantes y alimentos".
 
En su editorial, Expansión advierte de que "se agudiza la crisis inmobiliaria" y asegura que "lo peor del desplome del sector residencial está por venir", mientras que en La llave afirman que "en esta situación, que lleva camino de prolongarse en los próximos meses, ni siquiera el débil enjuague que supone la devolución de 400 euros del IRPF parece suficiente. El panorama no es halagüeño para los hogares, pues ni el Gobierno ni la oposición parecen priorizar, por el momento, sus problemas."
 
En este sentido, Cinco Días llama la atención de los ciudadanos y titula en su portada que: "Un error en el borrador de la renta puede costarle caro". Según el Colegio Oficial de Gestores Administrativos de Galicia, "nueve de cada diez borradores de la renta que Hacienda envía a los contribuyentes contiene errores", mientras que Hacienda reconoce que sólo "el 30 por ciento de los contribuyentes rectifica su declaración".
 
Cambiando de asunto, El Economista sostiene que "Freixenet se va a Valencia para eludir el boicot al cava catalán". Según desvela este rotativo, "la compañía de la familia Ferrer está construyendo para ello una planta en Requena, con capacidad APRA producir cuatro millones de botellas al año. Para esta labor se ha asociado con Disber, el líder nacional en venta de cestas y lotes de productos navideño". A juicio de El Economista, este cambio se debe a que esta compañía ya padeció problemas de existencias hace tres años, cuando muchos de sus clientes exigían que los cavas de las cestas no fueran de origen catalán".

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