
Las intensas lluvias de los meses anteriores son culpables de una primavera intensa para los alérgicos al polen.
Las medidas que aconsejan en cualquier farmacia, se dirigen a evitar el contacto y la exposición al polen. Mantener las ventanas cerradas, especialmente durante las horas de sol, evitar tumbarse en el césped o utilizar gafas de sol al salir a la calle, son algunas de ellas.
Igualmente es importante disminuir las actividades al aire libre, y no secar la ropa durante las fases de máxima polinización ya que se pega a las prendas.
Otra opción puede ser el tratamiento en la farmacia para amortiguar los síntomas más característicos de la alergia. Por ejemplo, vacunarse, un tratamiento inmunológico que consiste en inyectar el propio alérgeno en pequeñas dosis en la sangre.