
Con 25 años no podía ingerir alimentos sólidos porque heredó una malformación de origen genético denominada "Hipoplasia Ectodérmica".
Esta es la primera vez que en el Hospital de Málaga se realiza una intervención de estas características a una persona con esa malformación. Gracias a ello, al joven se le podrá implantar una prótesis dental completa que le permitirá con el tiempo ingerir todo tipo de alimentos.
Todo ha salido bien. La operación ha consistido en la fijación de dos implantes permanentes de gran tamaño que se anclan en los huesos que forman el pómulo. La complejidad de este tipo de intervenciones radica en la colocación de los implantes a ambos lados de la cara, próximos a las órbitas oculares, donde el hueso es muy fino.
La intervención quirúrgica respondía al Plan de Atención a Personas Afectadas por Enfermedades Raras de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía, con la utilización de los recursos sanitarios destinados a paliar los efectos que producen este grupo de patologías.