
Nueva York podría convertirse en el primer estado norteamericano en hacerlo: "Hay cientos de miles de personas esperando órganos que no consiguen porque no sabemos cómo tratar la generosidad de los estadounidenses de una manera más efectiva", manifestó el asambleísta demócrata Richard Brodsky, uno de los promotores de la propuesta.
Brodsky explicó que se quiere dejar la decisión en manos del individuo, "pero queremos que tome esa decisión y que lo haga pronto", añadió. Lo que pretenden los reformadores es que el solicitante de un permiso de conducir tenga que manifestar expresamente si rechaza ser incluido en el registro de donantes de órganos.
Según explicó Brodsky, mucha gente expresa su deseo de donar órganos en caso de producirse un desenlace trágico, "pero en Nueva York sólo el 11 por ciento de la población está en el registro de donantes", aclaró.
Explicó además que "estamos fijándonos muy atentamente en el sistema que se usa en España, entre otros lugares, que tiene la tasa más alta de participación en donaciones en el mundo", aseguró.