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Tensión entre Rafael Correa y Ana Pastor: "No me gusta que me llamen Anita"

El presidente de Ecuador ha sido entrevistado en TVE, donde ha insistido en referirse a Ana Pastor como "Anita". 

Ana Pastor y Correa, en un momento de la entrevista
LIBERTAD DIGITAL

El presidente Rafael Correa ha sido entrevistado en Los Desayunos de TVE, donde de nuevo ha aprovechado la ocasión para desprestigiar a su hermano, tachándolo de loco. Como ya lo hizo ayer en la rueda de prensa tras su entrevista con Mariano Rajoy, el presidente ecuatoriano ha dicho que su hermano "está desequilibrado" y que se "cree el líder de la oposición".

"Todo el mundo sabe el desequilibrio que tiene mi hermano" aseguró Correa, mientras hacía el símbolo de loco junto a sus sienes. Cuando se le preguntó por la naturaleza de esa locura, Correa dijo que "ya se vería en los resultados de las urnas", relacionando la salud mental con los votos que pueda obtener, desdeñando los informes médicos. 

Durante toda la entrevista Correa se ha mostrado maleducado y desafiante, interrumpiendo a la entrevistadora Ana Pastor cuando trataba de exponerle las críticas que existen a su manera de gobernar. Además, ha insistito en llamarla en varias ocasiones "Anita" a lo que la periodista ha respondido que "no estoy acostumbrada a responder preguntas ni a que me llamen Anita". A pesar de ello, el presidente ecuatoriano ha vuelto a refererise a ella con ese diminutivo, en el momento de la despedida: "Buenos días, Anita", le espetó con socarronería.

Otro de los capítulos más tensos se ha vivido al abordar la persecución y asfixia de Correa a los medios de comunicación, que ha tenido su máximo apogeo con el escándalo del diario El Universo.

Para comenzar, el mandatario se ha mostrado contrario a la misma existencia de medios privados, porque sólo responden al "ánimo de lucro, del bolsillo" y lo que hacen "no es crítica,  es manipulación". Correa considera "inaceptable" que en Latinoamérica "sólo 5 de cada 7 medios de comunicación sean públicos", que según él, son los únicos capaces de decir "la verdad".

Correa casi ha alardeado de su actitud en el escándalo de El Universo, llegando a declararse "encantado" con las críticas que está recibiendo desde todos los ámbitos. "Es maravilloso porque ahora hablan de Ecuador", aseguró, jactándose de que "subió la popularidad del gobierno y se desplomó la de los medios". Para él, la campaña contra el diario "ha sido desgastante, pero ha valido la pena".

Al remitirle a las críticas, en concreto a un durísimo editorial que le dedicó New York Times, Correa espetó que "en el New York Times no saben ni dónde está Ecuador" y que el problema real es que los medios de comunicación "os creéis propietarios de la opinión pública" y no es así. "Lo que siempre le he dicho al pueblo ecuatoriano es que hay que construir la verdad, por eso esta lucha ha valido la pena. La mentira ha destruido a América Latina".

Además, aceptó que los políticos mienten –aunque un minuto después expuso lo contrario-, pero se excluyó de esa categoría: "Yo no me creo político por si acaso. Yo vine de la Academia donde el pecado capital es no decir la verdad", señaló.

Correa evidenció la percepción que tiene de la prensa en general: "Derrumben esos mitos de los políticos malvados persiguiendo a los medios de comunicación, porque es al revés, son ellos los que persiguen".

Sobre la polémica Ley de Prensa, Rafael Correa confesó sin vergüenza que "no la conozco, no la he hecho yo". Acalaró que "al principio me traté de informar, pero el boicot de la prensa ha hecho que se caigan todos los proyectos, y ya llevan 18" por lo que ahora ha desistido. 

Expuestas más críticas a su gobierno, Correa no tuvo inconveniente en rechazarlas todas, desacreditando a quien las expusiera. A Human Right Watch la acusó de estar financiada por el cártel de Sinaloa, a Amnistía Internacional de ignorancia, al New York Times de no saber dónde está el país...

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