
Paola A.V. aseguró durante el juicio oral que le vio la cara, gracias a lo cual le identificó en fotografías en comisaría, en rueda de reconocimiento durante la instrucción judicial del caso y el viernes en el juicio. La mujer admitió que temió por su vida, por lo que decidieron llamar a los Mossos.
El titular del Juzgado Penal número 3 de Barcelona considera que la versión de esa testigo se sustenta por su persistencia y coherencia durante todas las fases del caso, desde comisaría hasta la vista oral. Además, aunque su compañera, Jessica M.A., no pudo ser tan contundente al identificarle y relatar el comportamiento exacto de Singul, tampoco la contradijo.
"Arrepentido y avergonzado"
El juez también ha tenido en cuenta que la versión mantenida por Singul, que aseguró que nunca sale de casa por "miedo" a los periodistas y la ciudadanía, no puede demostrarse, ya que su madre y padrastro, que viven con él, no fueron suficientemente convincentes al asegurar que siempre cierran la puerta con llave, llave a la que Martínez Singul no tiene acceso.
En su declaración, Singul se mostró "arrepentido y avergonzado" de los anteriores delitos por los que fue condenado en 1993 a 65 años de cárcel por 14 delitos sexuales, aunque reiteró su inocencia en este caso, y se mostró dispuesto a pasar la prueba del polígrafo.
Además de alegar su inocencia, el abogado de Singul mantuvo que los hechos no constituían un delito de intento de abuso sexual, sino que podría tratarse de exhibicionismo --no penado en el caso de hacerse frente a adultos-- o de una falta de vejaciones, como justificó la Audiencia de Barcelona para dejar libre a Singul dos días antes del juicio.
Sin embargo, el juez considera que todas las acciones previas a la masturbación llevaban a la agresión sexual: persecución por la calle, tocamientos, intento de entrar en el portal y forcejeo al cerrarse la puerta. Lo único que lo evitó fue que las mujeres pudieron cerrar la puerta. "Los actos en los que incurrió el acusado exceden de lo que podía ser considerado un mero exhibicionismo", asegura el magistrado.
Martínez Singul, que ha pasado 17 de los 41 años que tiene en prisión, fue citado antes de que el 8 de marzo saliera en libertad de la cárcel francesa en la que cumplió ocho de los 12 meses a los que fue condenado por exhibicionismo, un delito que cometió en junio de 2007 en Perpiñán (Francia), tan sólo un mes después de abandonar Cataluña.