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El que se va (o no), el que llega (o no) y Trini, reina del fanatismo de lo pequeño

La última edición de los periódicos en este agonizante 2010 viene marcada por el enfrentamiento en diferido que se marcaron un Zapatero de ánimo más bien saliente y un Rajoy de espíritu ligeramente entrante. Por eso y por lo del "fumeque", la prohibición que nos tiene a los columnistas enervados.

Espon dijo el día 1 de Enero de 2011 a las 10:19:

Para Aseret.

No es cierto, a la hosteleria no se accede "voluntariamente", ni sus clientes, que tienen que comer y beber por motivos laborales, sociales, o los que sean, ni sus trabajadores, que no estan en condiciones de elegir el lugar de trabajo que desean, como si ser camarero fuera algo vocacional. La hosteleria no es una opción personal, es un servicio al público, del que todo el mundo puede y debe disfrutar sin que los fumadores obliguen a compartir su vicio, porque esa es la realidad del tabaco que lo hace diferente a otros productos y os empeñais en negar: el fumador no se traga todo el humo, lanza la mayor parte a los demás. ¡Que se lo quede para el solito, si tanto le gusta! ¡Es que es elemental!

Aseret dijo el día 31 de Diciembre de 2010 a las 22:12:

Espon:

A algunos os cuesta más entender que la hostelería es un negocio al que se accede voluntariamente y se va para pasar el rato como esparcimiento y recreo.
De acuerdo en que los no fumadores tenéis derecho a esto sin humo, pero resulta que YA EXISTEN establecimientos así, en cambio, ahora somos los fumadores quienes nos quedamos sin nuestro derecho de pasar veladas a nuestro gusto.

¿Se disfruta siendo totalitario, dictador e intransigente?

Espon dijo el día 31 de Diciembre de 2010 a las 12:32:

¡Pues sí que estamos bien si se consideran "acertadas" las enésimas chorradas que sueltan algunos para criticar la ley antitabaco en los espacios públicos! Como siempre que faltan argumentos, hala, a tirar por exageración, a meter a Hitler, Franco y Pinochet en el ajo. ¿Tan dificil es de entender que el tabaco, por su especial forma de consumo que consiste en echar humo al exterior y obligar a sufrirlo al prójimo que no lo desea, no tiene nada que ver con otros vicios como drogas blandas o duras, bebidas, o hamburguesas saturadas de colesterol, que solo afectan a quienes las consumen. Y siempre con el rollo de lo malo de las prohibicionas. Prohibir es lícito, prohibir es muy bueno. Está prohibido matar, robar, violar, torturar, contaminar, escupir, y en general hacer todo aquello que perjudique a otros. ¡Caramba lo que cuesta que algunos entiendan cosas tan sencillas!

paserifo dijo el día 31 de Diciembre de 2010 a las 11:09:

Genial, Carmelo.

Feliz año nuevo.