
Ayer, miércoles, saltó la noticia: el asador rebelde se rendía. Prohibiría fumar y de esta manera la Junta de Andalucía permitiría su reapertura. Este jueves su propietario, José Eugenio Arias, explicó a los medios que lo hace "por imperativo legal", pero que no renunciará a su campaña de recogida de firmas contra la Ley antifumadores.
De momento, cuenta ya con 100.000 de las 500.000 que necesita para promover una iniciativa legislativa popular. El próximo 21 de febrero hay convocada en Madrid, frente al Ministerio del Interior, una concentración de rechazo a la normativa que prohíbe fumar en los establecimientos públicos, ha informado Arias.
Arias envió un burofax a la consejería de Salud en el que comunicaba su intención de acatar la ley. Desde allí han enviado este jueves por la mañana a dos inspectores para que comprobaran in situ que esto es cierto. Sus indagaciones han consistido en acreditar que los carteles en lo que se criticaba la norma se han quitado y que en su lugar se han colocado otros indicando que está prohibido fumar.
Pero aunque la Junta permite ya la reapertura del asador éste permanecerá cerrado hasta el 10 de marzo. Y es que José Eugenio ha dado a sus empleados unas "más que merecidas" vacaciones.
Con independencia de la reapertura del restaurante, el expediente administrativo de la Delegación Provincial de Salud por una falta muy grave, al obviar de manera reiterada el requerimiento de la autoridad sanitaria, con una propuesta de sanción de 145.000 euros, sigue su curso. De hecho, el dueño del restaurante ya ha presentado alegaciones.