
"Estas páginas nacen de una profunda tristeza. Se nota una amargura inmensa. Tengo derecho a opinar y a que me consulten. He empeñado todos mis esfuerzos en saber y hacer saber de Lorca", se queja Gibson en El Mundo.
El irlandés arremete contra todas las instituciones: Junta de Andalucía, Diputación y Ayuntamiento de Granada; contra la familia de Lorca, a los que acusa de intentar impedir las excavaciones.
"Aún hay mucho por investigar", dice. "Es gravísimo que una gente que yo creía progresista pueda estar de acuerdo con no buscar y no querer buscar los restos de Federico. Ahí el jefe es Fernández-Montesinos y lo que él dice se acepta. Resulta indignante. Esa actitud propicia las sospechas. Hay quien dice que llegaron a pactar a finales de los años 50 con el Régimen de Franco para recuperar el cadáver a cambio de silencio. Y llego a creerlo. No sé, creo que me estoy volviendo loco", concluye.