
Ante la sorpresa del entrevistador (tampoco demasiado grande) Romeva recalca: "He dicho muy claramente que las palabras del Papa tienen consecuencias criminales". E insiste: "Cuando una persona sabe que científicamente el uso del preservativo es una garantía de protección y que salva vidas, y sabiéndolo dice que no y lo niega, como hizo el Papa, eso es una acción criminal, porque no olvidemos que el SIDA mata a muchas personas, a millones de personas y empobrece a sociedades en su conjunto".
Para Romeva no es un asunto de libertad de expresión: "Lo que yo defiendo es que el debate se haga no en términos de libertad de expresión, sino en términos de datos científicos".
El político de ICV ha dedicado parte de su intervención a la figura del Papa y su papel en el seno de la Iglesia: "Para mí es una persona, con una responsabilidad institucional pero una persona, que se ha de ser responsable de lo que dice y de las consecuencias de lo que dice".
Romeva ha afirmado que las palabras del Santo Padre tienen consecuencias graves "en el ámbito mundial" y en algo como "el derecho a la vida", que según él "lo defienden sólo en determinadas circunstancias".
El eurodiputado de Iniciativa no tuvo ningún reparo en "como persona con sensibilidad social", condenar las declaraciones del Papa, pedirle una rectificación y, en caso de que ésta no se produzca, pedir también "una reflexión global entre la gente que dicen que son representadas por esta persona", por que según Romeva "cuando tu líder dice algo aberrante lo que toca es corregirlo".