
Dugard vivió durante varios años encerrada en ese cobertizo y tuvo allí a sus dos niñas y las crió.
Asesinato de diez prostitutas
La Policía estuvo en casa del matrimonio el viernes en busca de pruebas que podrían relacionar a Garrido, además, con el asesinato de unas diez prostitutas en la década de los noventa, según informó el diario 'San Francisco Chronicle'.
La policía local de Pittsburg (California) obtuvo una orden de registro para inspeccionar la casa de los Garrido en busca de pistas relacionadas con una serie de asesinatos de prostitutas, ocurridos a comienzos de los 90.
Varios cuerpos fueron encontrados cerca de un polígono industrial donde Garrido trabajaba, según el capitán de policía Daniel Terry.
El sheriff de Contra Costa, Warren Rupf, reconoció que un vecino de Garrido llamó a la policía en 2006 y aseveró que el raptor de Dugard era un "psicótico" con adicciones sexuales que tenía niños viviendo en tiendas de campaña en su patio.
Cuando un oficial fue a la casa para el seguimiento, habló con Garrido en el patio delantero y le advirtió que existían restricciones sobre vivir a la intemperie en un barrio residencial, dijo Ruppf. "Este no es un resultado aceptable. Debimos ser más inquisitivos o curiosos y regresar una o dos veces", añadió.
El hermano de Garrido dijo al San Francisco Chronicle que el hombre es inestable mentalmente, que tiene antecedentes de abusos de drogas y describió a su cuñada como una "robot" bajo su control.
Por su parte, el padre de Phillip Garrido declaró al periódico Los Angeles Times que su hijo tiene un largo historial de problemas con las drogas. "Le están tratando como si supiera lo que estaba haciendo, pero no tenía ni idea de lo que hacía", afirmó Manuel Garrido, de 88 años. "Está fuera de sus casillas. Es un hombre enfermo", añadió.
Las autoridades señalaron que Garrido mantuvo a Dugard y las dos hijas que tuvo con ella en el patio de la casa que compartía con su esposa. El jardín estaba cubierto por lonas y árboles altos, dificultando ver su interior desde afuera, agregaron.
En un registro de la casa de los detenidos los agentes encontraron una zona oculta en la parte posterior del jardín con tiendas de campaña y algunas edificaciones donde, al parecer, la víctima y sus hijas pasaban la mayor parte del tiempo. "Puedes caminar por el jardín sin saber que había otro habitáculo donde se pudiera vivir", dijo Fred Kollar, de la oficina del sheriff de El Dorado. "No hay nada que resultara sospechoso", añadió.
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