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Jiménez Losantos y la "mula ciega" de 'La Noria' y una "fábrica de mierda" en 'Público'

Mientras los senadores juegan con el pinganillo el Gobierno se prepara para prohibir a Belén Esteban, pero los periódicos no se lo creen.

PILAR DÍEZ

Los pinganillos de la ONU se han instalado en el Senado mientras sus señorías descansan en los pasillos del estrés hablando en castellano. Todos los periódicos lo critican menos uno, que lo defiende a saco.

El Mundo dice que el PSOE y la izquierda han asumido el "falaz discurso nacionalista" y califica el "esperpento" del Senado de "majadería". Dice que tras ello se esconde una "estrategia política" del PSOE. "Consolidar a toda costa una mayoría estable junto a los nacionalistas". El País, sin embargo, se abona sin reservas al pinganillo. Se congratula de que el Senado haya resuelto "de forma tan barata (...) el anhelo de ser un foro territorial en el que tengan cabida todas las lenguas del Estado". Cree que "quizá -¿quizá?- sea más práctico y barato usar sólo el castellano", pero que el pinganillo "es la aceptación de una realidad oficial y de la riqueza cultural y lingüística de España". Y se lleva las manos a la cabeza por la tardanza en aplicar "un sistema tan sencillo". Con la mosca detrás de la oreja me pregunto: ¿Se están riendo de nosotros?

Sin embargo, a La Razón tampoco le gusta el pinganillo y lo califica de "despilfarro" y "frivolidad". Además dice que alegar, como hacen los nacionalistas, que "los derechos no tienen precio" –tócate las narices- es "un alegato estúpido, una demagógica tomadura de pelo". Lo suscribo. Y La Gaceta aporta como documento gráfico a una senadora ayudando a su compañero de pupitre a ponerse el dichoso aparatito evocando al famoso ¡póntelo, pónselo!

El otro gran tema del día es ese órgano censor que tiene ideado el Gobierno para alegrarnos el año que le queda en La Moncloa.

Jiménez Losantos recuerda que la idea nació en Cataluña para "liquidar a la COPE" y que la "chusma periodística naziprogre" la aplaudió con entusiasmo. Comprensivo, Losantos explica que "la preocupación del Gobierno ZP es, sobre todo, moral", luchar contra la telebasura. Y desvela la auténtica razón que motivó la presencia de Blanco en La Noria. "Ya sabemos a qué fue don Josefiño a La Noria: para ver con sus propios ojos la degradación de las costumbres y combatirla". ¡Claro, claro! ¿Cómo no nos habíamos dado cuenta? "El fruto de sus desvelos amerita su sacrificio, porque don José, como Montilla y Mas, disimuló con entereza su bochorno en la Academia de Ciencias Morales y Políticas de Vasile. Casa, por cierto, que siempre se ha significado por su militancia progre, sean Jordi González o Jorge Javier Vázquez los que, con el típico respeto izquierdista a lo divino y lo humano, nos vendan la mula ciega", concluye Losantos.

ABC es otro mal pensado que también duda de las buenas intenciones del Gobierno con el "comisario audiovisual", periódico de poca fe. Dice que el Gobierno prepara un "tratamiento ideológico de choque". Dios nos asista. Quiere "agitación ideológica". Dios nos proteja. Y para ello, prepara un "asalto intervencionista vestido con ropaje de virtud" –algo así como 'no me digas eso que me escandalizo'-. La telebasura "es la última coartada para un Gobierno obsesionado con prohibir, sancionar e intervenir" y el supuesto comité anti Belén Esteban de Jáuregui tiene "un sesgo inquisidor" que se convertirá en "tutor de la líneas editoriales de las cadenas de televisión y radio".

Lo mismo cree Carlos Dávila, que espera "lo pedor (sic)" del comité Jáuregui. "Brazo ejecutor de la censura, el expediente y el tentetieso". Y encima cree que los periodistas "somos tan soplagaitas que habrá voluntarios que lo defiendan". Qué clarividencia, señor Dávila, qué clarividencia.

En Público es Manuel Saco quien nos ilustra. Jáuregui "anuncia que va a limpiar de basura los medios audiovisuales" mediante un Consejo "con competencias para prohibir... vamos a ver... para prohibir el 80% de la emisión audiovisual actual, es decir, la mierda que escupen a diario los medios de contaminación masiva, como ciertas radios y televisiones". Y se pregunta cómo vamos a distinguir a simple vista la basura y "la ubicación de esos basureros". Él ya lo sabe. "Por sus reacciones los conoceréis, allí donde mayor odio y oposición concite ese consejo (...) allí estará la mayor fábrica de mierda", dice en una lección magistral de literatura, cultura y buenas maneras.

Por cierto que Público está fuera de sí por la detención de los angelitos del entorno de ETA. "Polémica en Euskadi. Máxima presión sobre Batasuna", "En el nombre del padre", "Golpe al entorno de la nueva Batasuna" son algunos de sus llamativos e ilustrativos titulares.

Y como siempre tiene que haber un aguafiestas, hoy es Antonio Burgos en ABC. Dice que no quiere estropear el "gorgori nacional" con Augusto Algueró, pero que hasta que no llegó Antonio Guijarro las composiciones de Algueró sólo decían "tararará, tarará, ta, ta". Pues vaya chasco. "¿Dónde está ahora la SGAE?", se pregunta. Pues Guijarro debió olvidarse de pagar la cuota.

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