
El Mundo se muestra desconfiado. "Los proetarras dicen ahora que rechazarán la violencia de ETA". Pedro J., contundente, dice que al enemigo ni agua. "El Supremo debe ilegalizar la nueva Batasuna". "Si ETA se hubiera disuelto y empezado a entregar las armas, no habría motivo alguno para denegar" la inscripción del nuevo partido. "Pero no es el caso. La banda se reserva el derecho de volver a asesinar". Lo que les pasa a los chicos -bueno, ya no tan chicos- de "la izquierda abertzale" es que tienen "ahora mucha prisa" por ir a las elecciones, pero como el Estado "no tiene ninguna urgencia" les toca esperar. "Al menos una legislatura", dice Pedro J.
La Razón no se anda por las ramas. Ni izquierda abertzale, ni Batasuna, ni proetarras, ni leches. "ETA presenta su nuevo partido". Y no se cree nada. "Ninguna sorpresa: los secuaces de ETA escenificaron ayer su enésima pantomima (...) las voces y los rostros presentan las credenciales de pleitesía a los etarras". No le valen las florituras de los estatutos porque hablan de ETA "como si ésta no existiese en la actualidad" y de hacer "tabla rasa" de décadas de asesinatos.
La Opinión de Cefas se fija en Usabiaga, el de la "mamuchi", que andaba por allí pero no habló, así que estaba "enfurruñado". Dice "los proetarras tienen cara de amargados" y tiene una duda: "No sé si el radicalismo es resultado de su fealdad o es el camino que eligieron tras mirarse al espejo". Encima dice que "no sé si se lavan" pero "tienen un aire inequívocamente sucios. No hay duda de que son un eslabón perdido, porque los vascos, como mi vecino de columna, son elegantes". Su vecino es Ussía, que sin duda le agradecerá el cumplido.
ABC le pone los puntos sobre las íes a Marcelino Iglesias –que ayer se empeñó en que había condena y había condena y erre que erre-. "Batasuna no condena a ETA". Pero además, "la cuestión esencial no es la condena a ETA" sino "los hechos y la realidad de la formación". Y mientras "entre sus fundadores estén personas judicialmente vinculadas con los terroristas y no haya una clara segregación" respecto a ETA la obligación del Gobierno es actuar "legalmente contra él".
Sus columnistas están que trinan. Tomas Cuesta clama contra las "bendiciones gubernamentales" a la "cháchara del Rufi (...) A algunos les importa más el rebuzno de cualquier matachín batasuno que la voz de las víctimas del terrorismo". Hermann Tertsch no tiene dejà vu, ve clarísimo el futuro y es aterrador. "Todos los que se opongan a este miserable cambalache serán de nuevo objeto de la ira difamadora. Seremos los que viven de ETA. Abierta la veda de la infamia oficial, otra vez. Comienza la lluvia de insultos y mentiras contra quienes exigimos la derrota de ETA".
En La Gaceta, Carlos Dávila sale en defensa de Mayor Oreja tras la sobrada de ayer de Felipe González. "Es una canallada (...) A veces cuando estos izquierdistas millonarios hablan, causan arcadas".
El País dice que Batasuna se "reinventa", que palabra tan fea y que se "desmarca" de ETA con "contundencia". Sin embargo, en el editorial matiza para no pillarse los dedos que con esta gente nunca se sabe. No hay "indicios de que la banda esté pensando en retirarse definitivamente". En su opinión la nueva Batasuna de los viejos batasunos dice "cosas impensables hasta hace poco", pero ve "puntos débiles" entre los que cita que "se evita proyectar hacia el pasado el rechazo" a la violencia.
Público está eufórico. "Batasuna anuncia que rompe con ETA". Conocida la simpatía –fascinación, diría yo- del periódico amigo de Zapatero por ese mundillo se daba por hecho su entusiasmo, pero hace auténticas revelaciones. Manuel Saco proclama la "condena expresa de la violencia de ETA" que no se sabe de dónde se ha sacado. Deja caer algún insultillo, qué sería de su columna sin ellos. Hoy le toca a Alcaraz y le llama "personaje patético". Y termina diciendo que el "delirio extremista" viene de la derecha, que los del tiro en la nuca y sus defensores son unos tíos moderados en un mal día de cabreo. Juan Carlos Escudier también ha leído unos estatutos distintos a los demás. "La condena de la violencia se recoge en sus futuros estatutos". Pero lo de Isaac Rosa va más alla. ETA y su mundo "son tan zorros que hasta son capaces de anunciar su disolución y montar un proceso de verficación para que caigan los más incrédulos" y así ir a las elecciones. ¿ETA se ha disuelto? Y Rubalcaba sin decirnos nada, el tío. Si no es por Público...
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