LIBERTAD DIGITAL
Así,
tal y como cuenta el periódico eNoticias, en uno de sus capítulos la esposa de Montilla,
Anna Hernández, reconoce que sus hijos, alumnos del elitista Liceo Alemán,
sólo dan una hora de clase de catalán a la semana, ya que "muchos padres son de aquí de forma temporal y como que volverán a Alemania, los niños no dan clases de catalán".
Esto hace que los retoños de Montilla tengan un peculiar dominio del idioma catalán, al menos según la descripción de su madre: "
Mis hijos saben perfectamente catalán, aunque cuando lo escriben hacen muchas faltas". Un déficit que espera se pueda solucionar en un futuro: "Pero bueno, ya lo supliré yo más adelante". Por ahora, "
prefiero que sepan alemán".
Sea como sea, la esposa de Montilla está encantada con el modelo de educación que ha elegido para sus hijos: "Los niños saldrán de allí dominando perfectamente el alemán y el inglés. Es una maravilla.
Sólo por saber alemán ya encontrarán trabajo. Es como tener una carrera".
Lástima que la mayor parte de los estudiantes catalanes, que no dan ni tanto inglés ni tanto alemán ni siquiera tanto español, tengan por delante un futuro laboral mucho menos esplendoroso.