
Los agentes identificaron a todo el personal que había en el local y descubrieron diez casos de chicas cuya documentación era sospechosa. Los equipos de investigación cotejaron los dados y descubrieron finalmente que en cinco casos había documentación falsa, ya que eran mujeres en situación irregular en España, aunque no había ninguna menor.
Los agentes detuvieron al propietario del local, acusado de un delito contra los derechos de los trabajadores.
Algunas informaciones señalan que esta nueva operación responde a una investigación judicial de más de un año en la que se habrían recabado indicios sobre las prácticas de prostitución ilegal en estos locales y sobre presuntos delitos de trata de blancas y contra los derechos de los trabajadores.
Los agentes han irrumpido en ambos locales de madrugada donde han identificado e interrogado a decenas de mujeres, clientes y empleados que había en el interior de los prostíbulos en esos momentos.
Esta es la primera vez que un juez ordena el cierre cautelar de ambos locales, donde en los últimos años se habían realizado varias operaciones policiales que habían acabado con la detención de prostitutas de origen extranjero en situación irregular en el país.