"Es una posibilidad que existe", respondió el ministro, que no obstante confió en que el proceso se pueda completar "lo más rápido posible". Este fin de semana Rubalcaba ya explicó que algunos casos serían más complejos, como el de personas de origen extranjero o el de un niño adoptado, dada la dificultad de obtener muestras para comparar su ADN.
Por lo que se refiere a la relación con la compañía áerea, Rubalcaba indicó que después de "unos primeros momentos difíciles", sobre los que aseguró que no quiere "volver", la "colaboración" con Spanair "ha sido cotidiana y diaria". "Es un tema que ha pasado, sobre todo los primeros momentos de tensión, ahora la colaboración es buena", aseguró. Además, consideró que la aerolínea está "haciendo un esfuerzo para explicar a las víctimas lo que ha pasado".
Dos líneas de investigación abiertas
El ministro explicó que en estos momentos hay "dos procesos de investigación en marcha", uno judicial para determinar "las causas del accidente, que tendrá al final sus trámites y que es secreta", y otro técnica que lleva a cabo "una comisión de investigación independiente" formada, que incluye, además de a de técnicos españoles, a "representantes de una agencia de seguridad norteamericana y de la compañía que fabrica el avión", y que está trabajando "sobre las cajas negras y el conjunto de incidios y declaraciones que les puedan permitir acceder a las causas del accidente".
"Los primeros interesados desde luego en saber las causas son las víctimas, y yo creo que lo van a saber, pero
además de estas personas que están pasando muy malos momentos, por la seguridad del conjunto de los ciudadanos que en el mundo utilizan aviones de este modelo MD, tenemos que saber lo que ha pasado", apostilló Rubalcaba, antes de asegurar que el interés "máximo", es no sólo de las autoridades auronáuticas de España, sino "del mundo en general y de la propia empresa".