
También aboga por fatuidades como que es "necesario revisar el concepto del rol reproductivo de las mujeres, introduciendo su derecho a una salud sexual y reproductiva plena" o establecer como objetivo (¡de los poderes públicos!) "promover una salud sexual vivida de una manera integral, autónoma, diversa, igualitaria, placentera y respetuosa, a lo largo de la vida, en donde los derechos sexuales y reproductivos de mujeres y hombres queden garantizados, asegurando unos servicios accesibles y una atención de calidad, contribuyendo de esta manera a mejorar el bienestar de la ciudadanía".
Por supuesto, el documento no se olvida de algunos tópicos habituales en la doctrina del PSOE cuestionar "la heterosexualidad como norma" o a reivindicar la "pluralidad" de tipos de familia.
El cibersexo seguro
Uno de los aspectos más llamativos del documento son sus referencias al cibersesexo, que trata en un capítulo con el sorprendente título "sexualidad y nuevas tecnologías de la información" en el que se vierten sorprendentes elogios sobre el cibersexo.
En primer lugar, señala que además de ser una forma de ocio el sexo en la red "contribuye a fomentar la fantasía" y es "una vía de escape para las personas tímidas", así como una forma de "integrar tendencias hasta ahora marginadas". Además, lo recomiendo porque "puede satisfacer algunos deseos sexuales sin comportar riesgo de embarazo o de contraer infecciones de transmisión sexual".