Saramago: "Dios es el autor intelectual del asesinato de Abel"
El escritor José Saramago que se caracteriza, entre otras cosas, por su obsesión contra la Iglesia católica, ha publicado una novela, Caín, en la que redime a su protagonista del asesinato de Abel y señala a Dios "como el autor intelectual al despreciar el sacrificio que Caín le había ofrecido". (Volver)
osoirlan dijo el día 27 de Agosto de 2009 a las 19:06:30:
Pobre hombre la senectud no afecta a todos por igual, que le den una sopita y que le dejen en un rincon y que se pudra con su odio.
Cualquie dijo el día 27 de Agosto de 2009 a las 18:44:10:
Vaya por Dios, todo lo hemos inventado, el mundo también lo hemos inventado al mirarlo (quién nos mandaría abrir los ojos). Pero hay algo curioso en el invento de Dios, y esa curiosidad se da en llamar, según el autor original de su nombre -Jung- inconsciente colectivo: los pueblos más antiguos, sin tener conocimientos unos de los otros en cuanto a su existencia, ya hablaban de Dios, de un diluvio Universal y de muchas cosas más cuya coincidencia es curiosa; ¿verdad que sí? Como es curioso, por ejemplo, que un físico teórico ateo, Penrose -el colega de Hawking- se interesara por el fenómeno de la "vida después de la vida" a partir de no pocos sucesos en los que un enfermo, que había muerto clínicamente, podía describir lo ocurrido durante ese periodo de ausencia de vida; gente que con los ojos cerrados y el cerebro apagado ve lo que pasa en la vida real; y esto es constatado por los vivos. Incluso llegan a describir sucesos, con todo lujo de detalles, de cosas que realmente han ocurrido fuera del quirófano donde estaban. Precisamente esta circunstancia es en la que se apoyó Penrose para echar abajo la "verdad oficial" creada por pseudocientíficos -psicólogos, psiquiatras-, la cual vendía -casi imponía- que tales experiencias eran alucionaciones. Y Penrose dijo: no pude ser, si describen hechos reales constatados por oservadores reales, eso no son alucionaciones, tiene que haber otra razón.
Claro que, tampoco es que Penrose se volviera creyente, lo que hizo fue inventar una teoría sobre un túnel cuántico mediante el cual el "muerto" podría ver y oir o constatar la realidad.
Y muchas cosas más que se pueden decir sobre esto pero que llevarían mucho tiempo; cosas que los ateos deberian al menos estimar, ya que provienen a veces, como vemos, de científicos de mucho nombre. o incluso célebres e históricos, como es el caso de Jung.
aviPep dijo el día 27 de Agosto de 2009 a las 18:20:50:
Que chocheces de viejo, o que podrido tiene el cerebro, con estas imbecibilidades. Que se lea bien la Biblia, antes de pontificar burradas, pues Dios vió que Abel era obediente y le ofrecia lo mejor de sus ganados, mientras que Cain le ofrecia cuando le daba la gana, lo que nadie queria. No hubo discriminacion sexual, entre Abel y Cain. A cada uno le dió lo que correspondia. A Abel la gloria eterna. A Cain el castigo de su remordimiento, por haber matado a su hermano, sin ningun motivo, ni rencilla, ni propiedad, ni celos, ni nada que pudiera servirle de atenuante.
Quizas si se hubiera arrepentido y vuelto a la razon, Dios lo hubiese perdonado y esta historia habria acabado bien, como las peliculas. Pero el destino de la Humanidad, es libre, vamos a nuestro libre albedrio, hasta que Dios compasivo, y generoso, se harte de nuestras desverguenzas y castigue a los malos, por reincidentes (como el Saramago que no pone sensatez a pesar de la edad) y nos perdone y nos de una vida eterna, sin agobios, ni sufrimientos, ni enfermedades, ni guerras, ni asesinatos, ni drogas, ni ladrones. Esta escrito en Apocalipsis de San Juan. Saramago, que estas haciendo meritos para acompañar a Lucifer o Satanas, el angel rebelde.
FERRUZ dijo el día 27 de Agosto de 2009 a las 17:36:34:
No nos engañemos: la progresía de izquierda no se distingue por su inteligencia, sino todo lo contrario; y leer, leer , lo que se dice leer lo hacen más bien poco. Por eso, este plasta que consiguió el nobel (cada vez más con minúsculas) por cupo, se ve obligado a escribir estas cosas para que alguien normalito le preste atención. Seamos serios, leamos autores dignos de serlo y dejemos a este pobre viejo asquearse en soledad con sus propios vómitos. Se me ocurre otra idea y es que regale lotes completos de sus obras a ambulatorios y delegaciones de hacienda de toda España; la gente, en estos sitios, se traga hasta el listín telefónico...