
La jaula era metálica y tenía unas dimensiones muy reducidas: un espacio cúbico de medio metro de lado. Ahí pasó una hora el niño, que tiene seis años de edad, disfrazado de león y con un cartel que decía en catalán "Sufrimiento a flor de piel. No más prisiones de animales".
La coordinadora de campañas de AnimaNaturalis, Aida Gascón, ha aclarado que "el padre estaba allí también, teníamos el permiso de los padres", y los responsables de la organización ecologistas señalan que el zoológico barcelonés también ha usado a niños en campañas publicitarias.