
Alberto Ríos, el honrado conductor, recibió a cambio unos 80 dólares por parte del ejecutivo, quien le explicó, al borde de una crisis nerviosa, que el dinero pertenecía a la empresa en la cual trabaja.
El hecho ocurrió la semana pasada, cuando Ríos, al concluir su recorrido por la capital sanjuanina (oeste del país), revisó el vehículo y halló un maletín con pesos, dólares y euros en su interior, según señala el Diario de Cuyo.
Inmediatamente se dirigió al cruce de calles donde había bajado quien él suponía que era el dueño del maletín, que permanecía allí desesperado por haber perdido el dinero.
"Cuando le conté a mi familia me sentí tranquilo por haber devuelto la plata. Estas son cosas que te ponen a prueba. Yo empecé a trabajar a los 8 años con mi papá. Siempre me decía que lo que es de uno es de uno, y lo que no, no", destacó Ríos.