
El Tribunal decidió condenar al acusado a una pena que incluía la decapitación y posterior crucifixión tras violar a un niño de cinco años y dejar morir a otro en el desierto.
El hombre fue detenido a principios de este año gracias a la colaboración de un niño de siete años con la Policía. El niño abandonado en el desierto tenía sólo tres años de edad, según el diario Okaz. En Arabia Saudí, la condena a crucifixión implica que el decapitado sea atado a vigas de metal para su exposición pública.