Impotencia, rabia y vergüenza. Esto es lo que siente una familia catalana que lleva 16 meses con la casa ocupada y que tras salir un día de su vivienda, propiedad de la Generalidad, nunca más pudo entrar en ella. A pesar de las denuncias y las sentencias los intrusos se jactan: "¿qué hacen aquí?". (Volver)
LD: Lo más leído