
"Es un caso que se puede dar una vez entre un millón", han explicado los doctores. La mujer turca se quedó embarazada el mismo día por su marido y su amante. Al cabo de los años el esposo comenzó a sospechar de las infidelidades de su mujer y en secreto realizó una prueba de paternidad que dio como resultado que uno de los hijos era suyo y el otro no.
La historia es la siguiente: la madre se había enamorado de un hombre casado y, ante la imposibilidad de mantener una relación formal con éste, se casó con otro. Sin embargo, la mujer mantuvo relaciones sexuales con ambos y la casualidad quiso que resultase fecundada el mismo día por los dos, por lo que dió a luz a mellizos.
