
1.Alemania trataría de conseguir más votos en el Consejo de Ministros
de la UE. Francia, pese a tener 59 millones de habitantes frente a los 82 de
Alemania, se negaba a romper el equilibrio de poder en el que se había
sustentado la Unión desde sus orígenes.
Algo similar pretendía Holanda (15 millones de habitantes) frente a Bélgica
(10 millones). El gobierno de Bruselas se negaba en rotundo a perder el equilibrio
de poder con su vecino del norte.
2.La obligada reducción del número de comisarios implicaba, según los "países grandes", Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y España, el que los "países pequeños" se quedaran sin un comisario fijo en la Comisión. Estos países se negaban en rotundo a esta posibilidad.
3.La Comisión intentaba reducir el poder del Consejo. Se afirmaba que
había que acabar con "la cultura del veto". Los Gobiernos nacionales,
representados en el Consejo, se negaban a perder su poder de veto en los grandes
asuntos como fiscalidad, inmigración, cohesión, seguridad social...