Noticia publicada el 08-04-2008
LD (EFE) El país norteamericano ha condenado el anuncio hecho este martes por Mahmud Ahmadineyad de instalar 6.000 nuevas centrifugadoras para enriquecer uranio en la planta de Natanz por lo que lo ha calificado como una "violación de sus obligaciones internacional".
En este sentido, el embajador de Estados Unidos ante el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Gregory Schulte, señaló en Viena que la actitud de Teherán "demuestra la clara intención de violar más todavía las exigencias del Consejo de Seguridad". De este modo, el diplomático estadounidense afirmó que este anuncio "refleja el rechazo a responder a las preocupaciones internacionales. Esta actitud no le ha aportado a Irán respeto internacional, sino más bien creciente censura y sanciones".
Por ello, agregó que "negociación y no escalada, es el mejor camino al respeto internacional y la seguridad regional". En el comunicado emitido en la capital austriaca, Schulte afirmó que Irán debería "cumplir con sus obligaciones internacionales y aceptar la oferta de junio de 2006 de Europa, Rusia, China y Estados Unidos". En esa oferta, las potencias mundiales le ofrecieron a Irán importante incentivos tecnológicos, políticos y económicos a cambio de suspender su programa de enriquecimiento de uranio.
Para el embajador norteamericano, eso "le daría a Irán lo que sus líderes dicen querer: energía nuclear, tecnología de último nivel y acceso asegurado a combustible nuclear". Irán dispone desde ahora de unas 3.000 centrifugadoras para la producción de uranio enriquecido, una materia prima especialmente delicada, debido a su posible doble uso, civil y militar. Por eso, la comunidad internacional, tanto el Consejo de Seguridad de la ONU como la Junta de Gobernadores del OIEA, exigen de Irán la suspensión de su programa de enriquecimiento de uranio, como medida de creación de confianza.