Según Dell'Utri, condenado en 2004 en primera instancia a nueve años de reclusión por complicidad con la mafia siciliana, se limitó a poner al empresario en contacto con Barbara Contini, encargada de la campaña en el extranjero del Pueblo de la Libertad, la nueva formación de Berlusconi.
Dell'Utri, brazo derecho de Berlusconi en sus primeros pasos en la política, explicó que no conoce a Micchiche de persona, pero que había hablado en varias ocasiones con él, ya que el empresario se ocupa de petróleo en Venezuela y "algunos amigos rusos estaban interesados en el negocio".
El diario "Corriere della Sera" ha publicado el sábado la presunta conversación telefónica interceptada por los investigadores en la que Micchiche asegura a Dell'Utri, que "los responsables de los votos se taparán los ojos cuando uno de los nuestros se ocupará de recuperar las papeletas y poner una cruz sobre el símbolo del PDL". El coste de la operación, según la prensa local, era de 200.000 euros (318.000 dólares) por unos 50.000 votos, mientras que "La Stampa" añade que la familia Piromalli habría pedido a cambio poder atenuar las duras condiciones carcelarias de algunos de sus miembros.
Micchiche entrevistado por el diario "Corriere della Sera" aseguró que, por el contrario, advirtió a Dell'Utri de la posibilidad de fraudes y añadió que su intención era sólo que las operaciones del voto se desarrollasen legalmente. El ministro del Interior en funciones, Giuliano Amato, confirmó ayer que la fiscalía calabresa le señaló hace algunos días la existencia de la investigación sobre algunos intentos de fraude en el voto en el extranjero.
Amato añadió que, tras ser informado, envió una circular a todos los consulados "en la que se invitaba a prestar particular atención y garantizar que todas las papeletas electorales no se perdiesen de vista" y añadió que confía en que esto "haya servido para evitar el fraude".
Enamórate
Los enigmas del 11M
La Ilustración Liberal
Móviles & PDA
Email gratuito
Cursos y masters






