Noticia publicada el 04-09-2008
LD (EFE) En una conferencia de prensa, el ministro de Cultura de Tailandia, Somsak Ketsuranond, anunció que el Gobierno del primer ministro Samak Sundaravej ha acordado celebrar un referéndum nacional para solucionar la crisis política, después de que el estado de excepción declarado en Bangkok desde el martes pasado no lograron acabar con las protestas antigubernamentales.
De acuerdo con Ketsunranond, el jefe del Gobierno señaló durante la reunión urgente con miembros de su gabinete que el plebiscito "es la mejor solución" al problema. La víspera, un diputado del gobernante del Partido del Poder del Pueblo, Suthin Klangsaeng, desveló que estudiaban esta posibilidad y que las preguntas que se podían plantear comenzaría por: "¿Debe el Gobierno continuar, dimitir o ser disuelto por el Legislativo para convocar elecciones anticipadas?". La segunda consulta, según el parlamentario, consistiría en: "¿Debe la Alianza del Pueblo para la Democracia continuar su protesta?".
El titular de Cultura tailandés no mencionó en sus declaraciones a la prensa ninguno de estos puntos ni cuándo se celebraría la consulta. Por su parte, el primer ministro insistió en que no dimitirá del cargo pese a la presión de los manifestantes antigubernamentales que ocupan desde el 26 de agosto la sede del Gobierno en la capital.
Durante un discurso retransmitido por la radio estatal, Sundaravej anunció que no disolverá el Parlamento, tampoco convocará elecciones y explicó que se mantendrá en el poder para "proteger la democracia". Decidió así aferrarse al cargo, sólo horas después de que dimitiera su ministro de Asuntos Exteriores, Tej Bunnag, un diplomático respaldado por el rey Bumbibol Adulyadej.
La Alianza del Pueblo para la Democracia mantiene su desafío a la medida de emergencia y condiciona cualquier negociación a la dimisión del primer ministro. El problema actual en Tailandia radica en que las
elecciones generales celebradas en diciembre de 2007 y que restablecieron la democracia dieron la victoria a los seguidores del depuesto mandatario
Thaksin Shinawatra Shinawatra, acusado de graves delitos de corrupción.