L D (EFE) Sastre, cuarto en el Tour y segundo en la Vuelta, ha explicado que después de una semana de descanso preparará la Vuelta a Cataluña y la Dauphiné Liberé. También entra en sus planes sendas concentraciones en los Alpes y Pirineos para conocer a fondo las etapas de montaña de la 'Grande Boucle'.
Sobre su confirmación de acudir a la Vuelta, decía: "Debo mucho a la Vuelta a España y la Vuelta necesita mi existencia para que sea atractiva; me gusta esta carrera y quiero estar en ella. Además tiene un recorrido muy atractivo".
El corredor madrileña explicó su cambio de mentalidad al asumir el liderazgo del CSC para el Tour, en un año que no tendrá que depender de trabajar para un jefe de filas, como ocurrió en 2006 con Ivan Basso, ni de estrategias encaminadas a luchar sólo por victorias de etapa. "En noviembre le dije al director que me sentía preparado para luchar por el Tour y que quería un equipo que me ayudara. Le he pedido a Bjarne Riis por favor que cuente conmigo para elegir al equipo. Este año me han dado seguridad y confianza para saber qué dirección debo tomar", decía Sastre, de 33 años.
El español no se muestra nervioso por el futuro del CSC, que finalizará su contrato con el patrocinador al final de la presente temporada. "Riis me ha trasmitido tranquilidad y no me voy a poner nervioso. Para el futuro sé que tenemos detrás un equipo que está trabajando para buscar patrocinadores", señalaba.
El líder del conjunto danés, sorprendido por el buen comienzo de temporada del australiano Cadel Evans, segundo en el Tour, no se pronunciaba sobre los rivales más peligrosos que tendrá en la próxima edición de la prueba francesa. "El único rival es el propio Tour de Francia y la carretera decidirá quiénes son los más peligrosos. Con 33 años me lo tomo con tranquilidad y me planteo disfrutar de lo que hago, sin nada que me marque pautas", concluyó Carlos Sastre.
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