Noticia publicada el 06-05-2008
LD (EFE) El periódico árabe internacional Al-Hayat publica este martes la segunda y última entrega del diario escrito por el dictador iraquí Sadam Husein mientras estuvo confinado en la cárcel estadounidense Cropper, ubicada cerca del aeropuerto internacional de Bagdad. Según los textos, Husein llegó a pedir a sus guardias que le permitieran casarse de nuevo y así tener descendencia masculina que reemplazase a sus hijos y su nieto muertos.
El dictador escribió: "El médico me puso el estetoscopio sobre el pecho y sobre la espalda, diciéndome que respirase fuerte... Lo hizo con cariño pese a su avanzada edad". El galeno le dijo que tenía "un corazón fuerte y sano como el de un joven. Después de eso, le dije al médico y a quienes estaban a mi alrededor: 'Que Alá conserve mi corazón y mi salud para ver a Irak victorioso y que sea fuerte para volverme a casar y tener dos hijos para llamarles Udai y Qusai (como sus dos hijos varones) y al tercero llamarle Mustafa (como su nieto)'".
Udai, Qusai y Mustafa, hijo del segundo, murieron en julio de 2003 en la ciudad de Mosul, norte de Irak, en el asalto de las tropas estadounidenses, que habían recibido la información de su paradero de manos de un primo de Sadam, propietario de la casa en la que se ocultaban. Cinco meses después, en diciembre del mismo año, el dictador fue hallado en un escondrijo cercano a su ciudad natal, Tikrit, y permaneció bajo custodia estadounidense hasta el amanecer del 30 de diciembre de 2006, cuando fue ahorcado tras ser sentenciado por un tribunal iraquí.
Sadam estaba casado con Sayida Tulfah, con quien tuvo dos hijos y tres hijas, y también contrajo matrimonio en secreto con Samira Shahbandar, viuda de uno de sus oficiales. Ambas siguen vivas y fuera de Irak.
En la entrega de este lunes, Sadam Husein relató cómo pedía a sus guardianes que le trajeran flores de un jardín de la cárcel. También explica en sus diarios que pedía que su ropa no fuese tendida junto a la de los militares estadounidenses, porque temía contagiarse de sida o de enfermedades venéreas.