Los Príncipes de Asturias presidieron, en la sede central de la Administración General de Supervisión de Calidad, Inspección y Cuarentena del Gobierno chino, la firma de este protocolo, que rubricaron el viceministro de este organismo, Wei Chuan Zhong, y el embajador español en China, Carlos Blasco, en nombre del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España.
El protocolo establece las condiciones sanitarias y veterinarias de la exportación, y convierte a España en el sexto país autorizado por China para vender en este país carne de cerdo y el segundo, tras Italia, con permiso para vender productos curados. Con la firma de este acuerdo, China cumple con el compromiso de acelerar los trámites para permitir esta exportación dado en junio por el primer ministro de este país, Wen Jiabao, al Rey de España durante la visita de Estado de los monarcas al país asiático.
El protocolo es de inmediata aplicación, de modo que las empresas españolas interesadas que cumplan con los requisitos del Gobierno chino podrán comenzar a exportar estos productos, aunque la fecha en la que entren las primeras partidas dependerá de las "condiciones del mercado", según explicó en conferencia de prensa el secretario de Estado de Comercio y Turismo español, Pedro Mejía.
El mayor valor económico del acuerdo lo tiene la posibilidad de exportar carne de cerdo, alimento básico en la dieta de los chinos, aunque el secretario de Estado no quiso aventurar cifras sobre las posibles ganancias de las empresas españolas con estas exportaciones al gigante asiático.
Los problemas que ha habido en China en los últimos meses con la carne de cerdo, debido a la enfermedad de la "oreja azul" y al consecuente encarecimiento de este producto, además de a la falta de abastecimiento para el inmenso mercado, han acelerado las negociaciones con España del Gobierno chino, que necesitaba nuevos canales para cubrir su demanda.
Al final, China ha aceptado que España exporte, además de la carne de cerdo congelada, productos que tengan una curación mínima de poco más de trescientos días, condición que sólo cumple el jamón ibérico -con una curación de unos dos años-, aunque el Gobierno español espera más adelanta ampliar este acuerdo para que puedan entrar otros productos.
La Administración española tratará de ayudar a la entrada del jamón ibérico en China con actividades de promoción de este afamado producto, para darlo a conocer a los consumidores, aunque también es consciente de que al principio sólo llegará a quienes tienen un mayor poder adquisitivo.
Por el momento ya hay noventa empresas españolas -según el listado previo que el Ministerio de Agricultura español ha dado al Gobierno chino- interesadas en vender carne de cerdo y jamón ibérico en el país asiático.

Los enigmas del 11M
La Ilustración Liberal
Móviles & PDA
Email gratuito





