
Para mi gusto, el mejor nombre para el que fatiga a los demás con su conversación insustancial es un paliza.
Supongo que los libertarios estarán al tanto de la petición que aquí hizo José Mª Navia-Osorio sobre la búsqueda de la palabra apropiada para señalar "el que cansa a los demás". Son muchas las sugerencias recibidas. Ahí van unas cuantas:
A mi modo de ver, atorrante es más bien un argentinismo. En su origen se aplica a lo que en España llamamos "indigente" (= pobre de solemnidad) y que no suele estar en sus cabales. Esa etiqueta proviene del nombre de una empresa constructora con sede en Buenos Aires. Los indigentes y otros marginados se refugiaban en unos grandes tubos prestos o sobrantes de las obras de construcción de alcantarillas. En los tubos figuraba el nombre de la empresa: Atorrante.
Para mi gusto, el mejor nombre para el que fatiga a los demás con su conversación insustancial es un paliza.
José Zole me envía una receta de "cómo hacer feliz a una mujer". Nada menos que se exige del hombre 51 características o papeles: (1) amigo, (2) compañero, (3) amante, (4) hermano, (5) padre... (49) estar muy por ella sin llegar a ser celoso, (50) llevarse bien con su familia, pero dedicándole siempre el mismo tiempo a ella, (51) dejarle espacio, pero mostrarle interés por lo que hace". La receta se completa con el "cómo hacer feliz a un hombre". Contiene solo dos puntos: "(1) follar, (2) dejarle en paz".
Mayte Parra me envía un nuevo repertorio de palabras para el diccionario imposible:
José Escuder de León detecta una muestra del ingenio popular aplicado a la política:
Picaresca con los 210 euros: un padre "alquila" su piso al hijo de un vecino, y éste "alquila" el suyo al hijo del primero. Era inevitable que, en este país de pícaros, muy pronto aparecieran trampas y trucos para aprovecharse de las medidas que ha anunciado el Gobierno para subvencionar el alquiler de la vivienda. Se ha publicado en algunas webs, y el sistema sería percibir esos 210 euros por mes pero "alquilando" el piso a los hijos. Y si eso no fuera posible, porque la ley impide que el padre sea "casero" de sus hijos, hay otra opción: un vecino "alquila" su propia vivienda a los hijos del primero, y éste a su vez lo "alquila" a los del vecino. Cada uno vivirá, por supuesto, en su casa, pero los hijos cobran los 210 euros. Esa cantidad, por dos hijos y cuatro años, sumaría más de 20.000 euros. Gracias, ZP, eres el mejor... A ver de dónde sacas el dinero ahora. ¿De la seguridad social? ¿De las pensiones?.. Como es natural y lógico, en la próxima legislatura, si sale elegido otra vez ZP, subirán los impuestos, para poder acometer todas las medidas electoralistas que está anunciando.
