
Agentes del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Sevilla han logrado detener a un individuo tras protagonizar una peligrosa persecución policial. La intervención, que se extendió a lo largo de 70 kilómetros por las autovías A-4 y SE-40, culminó con el hallazgo de un importante alijo de droga en el interior del automóvil.
Según ha detallado el Instituto Armado a través de un comunicado, el incidente comenzó en el instante en el que el sospechoso se percató de la presencia policial. Lejos de acatar las normas de circulación, el sujeto aceleró de forma abrupta y emprendió una veloz huida para tratar de dejar atrás a la patrulla. Durante el recorrido, el individuo circuló a altas velocidades, realizando constantes y peligrosas maniobras que comprometieron gravemente la seguridad vial de los demás conductores.
540 kilos de hachís
Una vez que los agentes consiguieron interceptar e inmovilizar el turismo, los efectivos policiales procedieron a efectuar la inspección del automóvil. Constataron que la zona posterior del coche había sido modificada, con los asientos traseros totalmente plegados. En ese espacio, estratégicamente camuflados bajo diversas mantas, se encontraban almacenados 15 fardos de hachís que arrojaron un peso global de 540 kilogramos.
El turismo implicado en la fuga era de origen extranjero y portaba placas de matrícula falsas. El conductor fue arrestado en el acto y trasladado de inmediato a las dependencias policiales correspondientes.
Finalmente, el detenido ha pasado a disposición judicial junto con el vehículo intervenido y los estupefacientes incautados. Las autoridades le imputan la comisión de supuestos delitos contra la salud pública, falsedad documental y conducción temeraria. Según el Código Penal, el acusado podría enfrentarse a penas de prisión de entre 9 y 12 años únicamente por el transporte de la droga, a lo que habría que sumar la condena por el riesgo generado durante su evasión al volante.
