A Villar le importa Villar y a Infantino le importa Infantino

Juan Manuel Rodríguez

2017-12-16

Para impedir lo que él considera un "golpe de Estado" del Estado, el leproso Ángel María Villar ha recurrido a su primo de Zumosol de la FIFA, ese ejército de burócratas anónimos que cuenta con sus propias leyes y que vive al margen o por encima incluso de la legalidad internacional porque resulta que, a lo largo de los años y con el consentimiento indolente de las naciones, se han fabricado a medida su propio estatus. Y aquí el problema viene a ser muy similar, por ejemplo, al que se encuentra ahora el Reino de España con el independentismo catalán, al que lleva cebando desde tiempos inmemoriales: cuanto más le des ahora a la FIFA, más se crecerá en el futuro, de modo que algún día habrá que poner pie en pared, algún día habrá que ponerle el cascabel a este gato salvaje, algún día...

Lo peor y más grave de todo no es que un desesperado Villar recurra a Infantino, tampoco que éste amenace con apear a España del Mundial por injerencias en la federación, ni siquiera que solicite una reunión con el Gobierno democráticamente elegido por todos los españoles, no, qué va; lo peor de todo es que, de las declaraciones del secretario de Estado para el deporte se infiere que, efectivamente, el Gobierno se reunirá "a título informativo"... ¿con quién? ¿Con quién se reunirá exactamente el máximo responsable del deporte en España? ¿Con Infantino? ¿Y quién es Infantino? ¿Y por qué debería reunirse un Gobierno democrático con un abogado suizo de ascendencia italiana? ¿Quién es él o cualquier representante suyo para pedir información o inmiscuirse en las decisiones de un Estado?

Ante la hipótesis de una coacción, un político responsable debería haber respondido lo siguiente: "La FIFA hará lo que deba hacer y nosotros aplicaremos la ley sin reuniones y sin dar ninguna explicación absolutamente a nadie". Pero eso lo haría un político responsable, claro. A cambio, los nuestros dicen que no pasará nada, que todo quedará en agua de borrajas, que España estará en el Mundial y que lo ganará incluso. Lo que debería hacer Infantino, a quien recientemente le acaba de salir en la nariz un grano turco, es impulsar un nuevo modelo federativo en España, un modelo libre y democrático, y exigirle a Villar que renuncie de una puñetera vez para que puedan al fin convocarse unas elecciones limpias, unas elecciones sin chantaje y sin compra de votos. Pero a Villar le importa Villar y luego Villar y a Infantino le importa Infantino y luego Infantino. Y así nos va.