El documental francés sobre el atentado del 11-M

Luis del Pino

2017-02-25

Ayer publicamos en Libertad Digital la versión en castellano del documental que el cineasta francés Cyrille Martin ha realizado sobre el 11-M, y en el que, de forma demoledora, destroza la versión oficial de la masacre. Cyrille Martin hace un repaso de lo que fueron la investigación policial, la instrucción judicial y el juicio, y va demoliendo una a una todas las pruebas del caso, basándose en los propios documentos judiciales y en las declaraciones de los testigos.

Quizá a muchos de ustedes les suene este documental, porque saltó a los medios hace meses, cuando Ignacio Escolar publicó y luego censuró en su medio de comunicación una entrevista con el autor del documental. Con su habitual "estilo", el medio dirigido por Ignacio Escolar publicó la entrevista, y al darse cuenta unas horas después de que no encajaba con la línea que ha venido manteniendo respecto al 11-M, la eliminó y la sustituyó por una descalificación del entrevistado.

Es importante resaltar que Cyrille Martin es un hombre de izquierda, y que el documental ha sido distribuido en Francia a través de una productora de tendencia anticapitalista. Perderían, por tanto, su tiempo quienes quieran recurrir a las tonterías habituales para descalificar al autor o al documental. Con la frialdad y objetividad que da la distancia, Cyrille Martin examina una a una las pruebas, las declaraciones de los testigos, los informes policiales, y termina concluyendo que toda la versión oficial del 11-M no es más que una inmensa cortina de humo, una gigantesca farsa, con la que se estaría encubriendo una operación de terrorismo de estado.

El documental está (salvo algunos errores menores en la traducción de los subtítulos) excelentemente hecho. Los gráficos so extraordinarios y ayudan al espectador a seguir con facilidad la lógica de las pruebas y de las falsificaciones. Y la conclusión inevitable, para cualquiera que contemple la enorme catarata de pruebas manipuladas, es que no hay un solo aspecto de la versión oficial del 11-M que se sostenga.

Y eso que Cyrille Martin ha dejado fuera episodios realmente dantescos, como:

El documental de Cyrille Martin tiene un efecto principal, más allá de demoler la versión oficial de los atentados: nos permite comprobar cómo se ve el 11-M desde fuera de España, y en especial cómo se ve desde la perspectiva de la izquierda militante.

Y no salen muy bien parados, tras este ejercicio, ni nuestros medios de comunicación españoles, ni nuestra izquierda patria. Porque la versión oficial del 11-M es tan inverosímil, son tan burdas y evidentes las manipulaciones de pruebas, son tan groseras las falsificaciones, que cualquier que se acerca al tema con un mínimo de objetividad sale escandalizado. Y no puede sino preguntarse cómo es posible que semejante engendro hay podido colar.